Ansiedad es la causa más común de consulta psicológica en menores ante pandemia

Ansiedad no es una emoción negativa pero no logra salir, mientras jóvenes se ven obligados a convivir todo el tiempo lejos de sus otros vínculos

En Washington, Estados Unidos, la organización ParentsTogether presentó obras artísticas hechas por niños de todo el país, describiendo el sufrimiento, la ansiedad y la esperanza durante la pandemia. (AFP)
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No todos los menores de edad viven de igual forma el distanciamiento físico que les obliga a tener la pandemia. En cada familia residen elementos que crean contextos más complejos que otros.

La ansiedad ha sido la causa más común para acudir a un psicólogo en los integrantes más jóvenes de la familia. Entre los menores de tres a 12 años, la ansiedad se ha manifestado en cambios repentinos de humor, alteración en los ciclos de sueño y en los tiempos de comida.

Así lo indicó Adriana Vindas, profesora e investigadora de la Escuela de Psicología de la Universidad de Costa Rica (UCR), quien explicó que esta emoción es muy normal cuando un evento traumático irrumpe en la cotidianidad y la modifica sin previo aviso.

“Cabe resaltar que la ansiedad no es mala, es una emoción natural y necesaria. Lo que pasa es que si la razón no es clara, la ansiedad no logra salir y se transforma en enojo y en días no muy buenos”, agregó la psicóloga.

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No discrimina edades

La ansiedad se manifiesta de diferentes formas según la edad del menor. (Archivo)

En la vida de los adolescentes también se presentó una ruptura en sus procesos de socialización y en la construcción de su identidad, que suele ser determinante a estas edades.

“Usualmente nos alejamos de figuras autoritarias para buscar espacios propios, y ahora de repente están 24/7 con nosotros. ¿Ahora cómo veo a la novia? ¿Y si la veo qué riesgo representa para mi familia y la de ella? La pandemia les ha hecho asumir otras responsabilidades”, agregó dijo Vindas.

En la consulta la clínica, se ha notado que las nuevas rutinas han ayudando a los jóvenes a mantener un estilo de vida “modo pandemia”, como por ejemplo, invertir horarios. En horas de la madrugada han podido encontrar espacios privados libres de adultos.

“Lo cual biológicamente no es recomendable pero emocionalmente está siendo positivo porque están encontrando un espacio seguro”, señaló la académica.

La incertidumbre sobre el fin de la pandemia aumenta los niveles de ansiedad. Vindas aseguró que van a haber días mejores que otros. La solución reside en, como padres de familia, validar los sentimientos de nuestros hijos.

“Veníamos de una sociedad donde a todo se podía accesar y de repente no tenemos nada. Esto genera una ruptura más allá de la pandemia, es un cambio de estructura y de expectativa social”, agregó la máster en psicopedagogía.

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Desarrollar autonomía

Acondicionar un espacio luminoso y autónomo es esencial para la educación a distancia. (Archivo)

La especialista afirmó que desarrollar la autonomía de los más pequeños de la casa es una manera de mantenerlos ocupados y evitar tener que desconectarse del teletrabajo para atender a sus hijos.

Permitir que el pan esté a la altura de ellos, que puedan servirse una jalea o un fresco sin necesidad de llamar a un adulto, podría ser una idea para despertar esa independencia en los niños.

“Gestar espacios donde se pueda desarrollar autonomía al ingerir alimentos, al vestirse, el acceso a los juguetes, los cuadernos de las tareas que estén en un lugar accesible. En necesario estructurar espacios para que ellos se sienten mejor y no dependan de nosotros”, detalló Vindas.

Resaltó que lo emocional y lo académico están en un mismo lugar de importancia, ya que seguir con las tareas desde casa permite mantener una cierta normalidad. Sin embargo las habilidades para la vida, como la empatía y la resolución de conflictos, se convirtieron en unas de las enseñanzas más grandes de esta pandemia.

Bajar la angustia porque los padres no somos educadores, estamos en muchas cosas y tampoco deberíamos ser evaluados. Yo puedo ser un mejor papá si pienso en espacios de convivencia con mis hijos, si valido que un día se levanten de mal humor y tratemos de hacer algo diferente, por más mínimo que sea.

Otra recomendación es dosificar y traducir la información que se consume todos los días en las noticias. Trasladar este material al lenguaje de los preescolares o las personas con discapacidad, manteniendo espacios abiertos para discutir y asimilar el cambio que vive el mundo.

Roberto Rodríguez, especialista en psicología educativa, detalló en el encuentro virtual “La Niñez y la Adolescencia en Tiempos de Covid“, que los jóvenes están aprendiendo habilidades muy importantes durante la pandemia, siendo las más importantes:

  1. tolerancia a la frustración
  2. manejo del tiempo
  3. resiliencia
  4. manejo del estrés
  5. comunicación familiar
  6. autodisciplina y autocontrol
  7. flexibilidad cognitiva

“Nos dieron (a los padres de familia) responsabilidades para las cuales no estábamos listos pero se supone que nosotros tenemos mecanismos de enfrentamiento mucho más desarrollados que los niños y las niñas para ayudarles a manejar sus emociones”, resaltó Rodríguez.

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