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Sistema electoral

El voto indirecto

Estados Unidos tiene 325 millones de habitantes, pero la elección de su presidente solo requiere de 270 votos. Una mezcla de tradiciones y herencias históricas lo hacen posible.

En síntesis, el 3 de noviembre no se elige al presidente sino a quienes elegirán al próximo Presidente.

La última palabra en estas elecciones no la tienen los ciudadanos sino el Colegio Electoral, ente que toma la decisión final y por lo cual no siempre el ganador de las votaciones queda de presidente.

¿Cómo se integra?

El Colegio Electoral tiene 538 integrantes que representan a los 50 estados y al Distrito de Columbia y los cupos se dividen según lo hace el Poder Legislativo.

Primero se toman 435 cupos -mismo número de la Cámara de Representantes- y se dividen según la población de cada estado, lo que garantiza que las localidades más pobladas estén más representadas.

Luego, para equilibrar la balanza se reparten otros 100 campos -igual que en el Senado-, y cada ente recibe dos cupos más sin importar su tamaño. Esto ayuda bastante a los estados menos poblados.

Finalmente se suman tres votantes que representan al Distrito de Columbia, donde está Washington, la capital.

Con esta repartición para este 2020 la mayoría de votos los tendrá California con 55, seguida de Texas con 38 mientras que New York y Florida empatan en tercer lugar con 29 asientos cada uno.

¿Cómo se dividen los votos?

Para entender las elecciones de Estados Unidos es mejor verlas como 50 votaciones individuales.

La ley indica que el ganador de cada estado se llevará la totalidad de los representantes ante el Colegio Electoral, lo cual tiene dos implicaciones.

Por un lado, el sistema no es representativo, pues así un candidato gane por un solo voto, la otra mitad que no lo apoyó no estará representada en la elección final.

Mientras en un estado como California cada colegiado representará a 718.000 personas, en los estados con menos sillas como Wyoming o Montana -con 3 sillas cada uno- cada vocero representa a 193.000 y 356.000 respectivamente, lo que puede desequilibrar la balanza.

¿Cómo toma la decisión?

La decisión, en teoría, es simple: gana quien tenga más de la mitad de los votos del Colegio, es decir, 270 apoyos.

Aquí llega otra particularidad: durante décadas la mayoría de los estados han tenido clara su tradición demócrata o republicana, lo que un margen de previsibilidad.

Hay, sin embargo, otros estados con posturas oscilantes y que pueden volcar la elección. Para este año, la atención está en sitios como Florida -29 votos- u Ohio -18 votos-, cuyos delegados podrían ser determinantes en la votación.

¿Y si queda empate?

El Colegio Electoral tiene una limitación logística pues está integrado por un número par lo que permitiría un empate.

Si esto ocurre será la Cámara de Representantes la que elija al Presidente. La designación del vicepresidente, por su parte, quedará en manos del Senado.

¿Cuándo pasará todo?

Aunque la fecha oficial para las elecciones es el 3 de noviembre ya arrancó el período para quienes optan por el voto adelantado o vía correo.

Pasado el escrutinio del voto popular corresponderá convocar al Colegio Electoral. La ley establece que la cita debe ser el primer lunes después del segundo miércoles de diciembre, que este año será el día 14.

Tomada la decisión, el 6 de enero el Congreso hará un reconteo de los votos electorales para que el 20 del mismo mes tome juramento quien gane la contienda.