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Marcela Acosta para El Observador

Típicamente hemos pensado que la única forma de hacer sentir a un colaborador valorado es ofreciendo un ascenso o entregando una cuantiosa remuneración. Sin embargo, esta premisa es falsa. No sólo porque se puede recordar a nuestro talento humano que es valioso a través de otros medios sino porque, no todos se sienten queridos a través de la entrega de dinero.

Debemos recordar que, en la actualidad, la mayoría de empresas luchan por sobrevivir ante las circunstancias generadas por la pandemia. Esto trae la disyuntiva para muchos patronos de no tener suficientes recursos económicos para entregar recompensas económicas a su personal sin perjudicar el limitado presupuesto fijado para un año 2021 que sigue a un muy difícil 2020.

A lo anterior debemos sumar que las generaciones laborales que hoy convergen en la mayoría de las empresas son variadas. Esto se traduce en que no todos anhelan lo mismo de sus empleos para sentir que están en el lugar correcto, y por lo tanto debemos ser creativos.

La situación actual ha generado estrés, ansiedad, depresión, aislamiento e inseguridad entre muchos otros sentimientos negativos. Sin embargo, el mundo no se detiene y todos los que aún tenemos la bendición de tener un empleo vamos al trabajo cargando con estas emociones que generan distracción y desgano.

Por estas y otras razones, me gustaría darles algunas ideas de “salarios emocionales” que vuelven la relación más placentera, que no impactan el recortado presupuesto que su empresa pueda tener y que a la vez sirvan para de alguna manera contrarrestar la dura situación por la que todos pasamos y convierta el trabajo en un espacio de motivación.

Abajo les comparto algunos ejemplos de iniciativas que puede implementar en su empresa en busca de un ambiente de armonía y que recuerde a su personal que son apreciados:

  1. Flexibilidad horaria. Es una ventaja cada vez más valorada por los trabajadores. Es cuestión de una organización conjunta adecuada entre la empresa y el trabajador para que su vida privada y asuntos personales puedan ser atendidos sin sacrificar los objetivos de su puesto y motivos de su contratación.
  2. Team Building. Reunión de equipo para recordar a cada miembro sus logros, logros conjuntos y por qué juntos son mejores que uno solo.
  3. Descuentos de empleado. Si su negocio vende productos o servicios, ofrecerlos por un menor costo a su personal puede ser una motivación no sólo de consumo sino una muestra de chineo e interés.
  4. Beneficios de oficina. Para los que están retomando las labores presenciales, las herramientas de trabajo y un área de trabajo cómoda y hermosa son detalles poderosos para hacer más atractivo el empleo.
  5. La pandemia nos invitó a implementarlo, pero implementémoslo bien. Acá los invitó a ver mi artículo sobre este tema publicado en este mismo medio.
  6. Días libres. Hacer una semana más corta laboral, ofrecer un día libre para el cumpleaños propio o de algún familiar cercano, será una muestra de acompañamiento y valor a la familia inolvidable.
  7. ¿Cada cuánto le decimos al personal lo has hecho bien? Felicitemos en público, disciplinemos en privado.
  8. Educación constante. Si un trabajador ha mostrado interés en un tema que guarda relación con su trabajo, por qué no buscar una capacitación dentro de las posibilidades de la empresa. Sorprendiéndole con la matrícula al curso al que ha mostrado interés, es un ganar-ganar.
  9. Para muchos, la responsabilidad social debe ser pilar de toda empresa. En estos momentos en donde se necesita tanta ayuda, la empresa podría regalar horas hombres a una organización social que sea del agrado del personal.

Si estamos atravesando por tiempos inusuales, seamos positivamente inusuales y sorprendamos a nuestro personal. El mejor activo que toda empresa tiene es su gente, nunca lo olvidemos.


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