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Aaron Conejo para El Observador

Los hipopresivos son ejercicios posturales que disminuyen la presión intraabdominal, provocando a corto, medio y largo plazo efectos positivos para la salud a nivel postural, respiratorio, vascular, metabólico y sexual.
Los hipopresivos no solo mejoran la musculatura del abdomen
La diferencia entre un hipopresivo y un abdominal clásico es grande, ya que las mejoras que se consiguen con los hipopresivos son más globales. No están enfocadas tan solo en la musculatura abdominal.
El tipo de contracción que buscamos en la musculatura de abdomen y periné con los hipopresivos es, en gran parte, involuntaria; por lo que alcanzamos mejoras en el tono de base de esa musculatura sin pensar en contraerla.

Beneficios de los hipopresivos:

  • Sirve como prevención de hernias discales, inguinales, umbilicales.
  • En la mujer para ayudar a evitar el descenso de los órganos pelvianos y la incontinencia urinaria.
  • Reduce el perimetro abdominal
  • Incrementa el rendimiento deportivo.
  • Previene la incontinencia urinaria.
  • Mejora la función sexual.
  • Mejora la postura.
  • Regula los factores metabólicos y oxidativos.
  • Aumenta y regula los factores vasculizantes.
Los ejercicios hipopresivos se recomiendan en todo tipo de personas, ya que en la sociedad en la que vivimos con tanto trabajo sedentario, uso de móviles e inactividad física, es necesario recolocar el cuerpo y hacerlo fuerte en su posición natural, con la columna vertebral bien erguida. Se deben abandonar esas posturas con columnas curvadas y cabezas adelantadas, que tantas patologías y lesiones llevan asociadas.
Este tipo de ejercicios es muy recomendado para mujeres que han sido madres, no importa el tiempo en el que fueron.
Hay población que está excluida de la práctica de esta técnica: las personas hipertensas y las mujeres embarazadas. No obstante, los pacientes con hipertensión podrían trabajarlos con un fisioterapeuta especialista en gimnasia abdominal hipopresiva.
Las pautas son tres: autoelongación de la columna vertebral, activación del músculo serrato mayor (decoaptación escapular) y anteposición del eje (adelantamiento del centro de gravedad).
  1. Autoelongación es intentar crecer lo máximo posible, hacer que tu columna se estire. Normalmente, cuando le pides a alguien una autoelongación máxima suele elevar la frente, y esto sería incorrecto. Debería crecer desde la coronilla, dejando el mentón hacia dentro (lo que denominamos “doble mentón”).
  2. La decoaptación del hombro significa contraer el músculo serrato mayor, que va desde el borde interno de la escápula hasta las primeras costillas. La forma que utilizamos para contraerlo es intentar separar las escápulas de la columna vertebral e intentar acercar los hombros al frente.
Buscamos la anteposición del eje. Esto es, intentar adelantar tu centro de gravedad. Cuando estás de pie, tu centro de gravedad debe caer entre los pies.
En el caso de los hipopresivos tienes que llevarlo hacia las puntas (estilo Michael Jackson), pero sin levantar los talones del suelo. Cuando estas pautas están bien realizadas, realizamos una apnea respiratoria para potenciar los efectos, pero esa apnea no sirve de nada si la postura es la incorrecta. No es una técnica que se pueda aprender viendo vídeos por internet, aunque también hay muchos.

Los errores comunes son:

  • Pensar en realizar la apnea sin prestar atención a la postura, que es lo que genera el efecto hipopresivo.
  • Asociar la apnea respiratoria a una aspiración diafragmática (apertura de las costillas muy marcada que genera una depresión a nivel abdominal), “ya que si realizo este gesto realmente se está disminuyendo el tono de la musculatura del suelo pélvico y del abdomen. Esto es totalmente lo contrario a lo que buscamos en la técnica de hipopresivos .
En nuestro próximo artículo vamos a describir cómo se ejecutan algunas de estas posturas de una manera más detallada.
¡No se lo pierda!


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