Júntate con lobos y aprende a aullar

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Carlos Peña para El Observador

Hace pocos días tuve la oportunidad de culminar un proceso de acompañamiento empresarial a varias personas, por medio de una cooperativa nacional, en donde el enfoque del proyecto era:

  1. Mejora administrativa
  2. Mejora en volumen de ventas
  3. Mejora en estabilidad empresarial

Como es tradicional, en este tipo de proyectos, se inicia con una evaluación completa por medio de un cuestionario y luego se traza una línea de acción sobre los aspectos a mejorar.

He participado en cientos de sesiones de acompañamiento empresarial. He tenido bastantes proyectos a cargo, ya sea liderando, ejecutando o solamente supervisando y siempre quedo con una gran duda personal ¿Es el crecimiento del negocio algo ligado a la personalidad del dueño?

Estoy tratando de simplificar la cuestión filosófica (son pocas líneas las que tengo en este blog). Lo que quiero es evidenciar que, para lograr el éxito empresarial, hacer crecer un negocio y resolver los problemas presentados. Se debe dar movimiento, acciones, decisiones y muchas veces las empresas no quieren cambiar su vida porque ya se encuentra acostumbrados a lo que tienen.

Ya hemos ido leyendo en este blog, que usualmente comparto, la responsabilidad del fracaso empresarial en Costa Rica, entre el entorno anti empresa liderado por Gobierno del PAC y en mayor medida la falta de ganas que los empresarios (especialmente micro y autoempleados) tienen a diversificar, mutar y transformarse.

Transformarse no es sencillo, conlleva costos y esfuerzos, pero por sobre todo una actitud y de esto se trata esta entrega.

Actitud es la clave

Durante varias sesiones, conversando con estas personas, pude entender mejor que nunca (a pesar de haber trabajado ya con casi dos mil empresas en siete años) que el éxito empresarial es cuestión de actitud.

Usualmente la tasa de deserción en este tipo de proyectos de consultoría PYME sea alta (usualmente por encima del 80%) por diversas razones como lo son: falta de interés, al no tener costo no hay costo de oportunidad o ganas de voltear los ojos a otro lado.

Este último punto es el que más me preocupa. Usualmente, la mayoría de las empresas prefiere voltear la cara a otro lado y dejar de lado una lista de tareas que saben deben de cumplir en aras de solucionar problemas empresariales y por ende crecer.

Las excusas más comunes son: está cansada, es muy difícil, no tengo tiempo, no tengo dinero o no sé cómo hacerlo.

En un proceso de acompañamiento empresarial esos comentarios lo que realmente quieren decir es “no tengo interés”. En mi experiencia he llegado a casos donde ni han escuchado cuales son los cambios a proceder y ya me salen con las excusas.

Lo anterior lo achaco a algo sencillo, la experiencia de vida y el entorno donde se maneja el empresario marcan su actitud al éxito, su relación con su empresa y su relación el entorno. Personas que tienen un modo de subsistencia programada en la cabeza de ahí difícilmente van a salir, quienes logran el éxito empresarial materializado en riqueza son personas que ya se encuentran programadas de cierta forma.

Por lo tanto, las personas empresarias TIENEN que rodearse de otras personas empresarias, ojalá de un tamaño de escala de empresa muy superior al personal, esto con el fin de:

  1. Cablear el pensamiento al éxito empresarial
  2. Aprender de las experiencias de los demás
  3. Escuchar con atención las discusiones y retos que presentan los otros empresarios
  4. Conocer con quien se puede hacer alianzas estratégicas
  5. Saber a quien pedirle ayuda

Si eventualmente el participar de cámaras empresariales le es complicado o no es su fuerte puede empezar a consumir contenido en línea que le brinde nuevos enfoques y consejos, hay miles de horas de videos en conferencias, entrevistas y materiales disponibles en diferentes páginas de video, en redes sociales e inclusive páginas especializadas.

Muchas veces repito un consejo viejo, busquen semanalmente tomar café con alguien nuevo, siempre aprenderán algo.

Ese es mi mayor consejo a la fecha, antes de la pandemia yo lo hacía (o al menos trataba) hacerlo todas las semanas, alguien de mis redes sociales le escribía para ver si quería tomar café, sin otro propósito que conocer nuevos giros de negocio, retos de empresarios y oportunidades nuevas.

El networking es la mejor carta al éxito, pero a muchas personales les cuesta dar el salto.

También podría invitar a personas a eventos organizados por su empresa, llamadas telefónicas sirven de mucho e inclusive hacer transmisiones en vivo por sus redes sociales puede servir para expandir su red de influencia.

Un buen empresario se rodea de personas exitosas, el éxito se pega.


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