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Lo fundamental en estos casos es poner de primero el amor a nuestros niños y especialmente anteponerlo a las diferencias entre los adultos.

Es clarísimo que se separan las parejas, pero por siempre y para siempre seremos los padres de nuestros hijos.

Así que es necesario una conversación abierta y respetuosa para trabajar en los mismos limites y mantener las mismas rutinas. Es ideal que la conexión, vínculo y amor sea equitativo entre ambos padres, pero también es necesario que los limites sean los mismos en ambas casas.

No se trata de que el estudio y las responsabilidades son en casa de mamá y cuando estoy en casa de papá es como estar en el parque de diversiones. Se trata de equidad y compartir el amor y las responsabilidades. Hay que intentar evitarles más dolor a los niños, no es competencia; es amor y responsabilidad, es madurez.

Algunas recomendaciones para los padres separados:


Ponerse de acuerdo en las rutinas de entre semana y de fin de semana. Estas deben ser iguales o muy similares en ambos casos. Los limites dan estructura y seguridad.
Los niños necesitan responsabilidades en ambas casas (de acuerdo con su edad y momento evolutivo).
• Si no logran los padres ponerse de acuerdo y conversar como personas maduras, es necesario incluir un especialista que los apoye en esta tarea.
Evitar premios y/o castigos (tener una acuerdo claro en esto).
No competir entre los padres, los niños necesitan el amor de ambos y no escoger uno.
No hablar mal del padre ausente jamás, los temas de adultos son de adultos. No use a los niños para enviar mensajes.
Usar la anticipación.
Aprender a contener al niño en momentos de explosión emocional (ira).
Brindar opciones.
Enfocarse en lo positivo.
• Si existe un problema grande de conducta (como es muy usual después de un divorcio), los padres deben hablar para buscar opciones de apoyar al hijo.
Reconocer los progresos del niño. Enfocarse en el camino y no en la meta.
Los niños jamás deben sentir que es su culpa la separación, deben sentir que son amados por encima de todas las circunstancias.
• Es importante tener tiempo especial del niño con su papá y con su mamá en forma independiente, mínimo media hora a la semana.
• La psicoterapia para los adultos es muy recomendable. Ya que para tener niños sanos emocionalmente, se necesitan padres estables y felices, o sea plenos.

Natalia Calderón es Neuropsicopedagoga y Entrenadora Disciplina Positiva
Instagram: @natcela
Facebook: Psicopedagoga Natalia Calderón
Tel: 2263-2116
Whatsapp: 8443-9206


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