La motivación, factor clave para una mejor calidad de vida

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Por Rodrigo Sánchez/ Profesor Lead University

La motivación, al igual que la atención en el ser humano, son un bien escaso, nos cuesta mucho lograrlas y las perdemos muy rápidamente, se dice que la motivación es según la definición de la Real academia del español, (RAE); “conjunto de factores, internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona”.

Ahora bien, existe la automotivación, que es la que requiere mayor esfuerzo continuado, ya que cada quien en su fuero interno debe hallar la forma de mantenerse motivado, de lo contrario la vida y las metas se ponen cuesta arriba. Si en nuestras metas, como lo quiere la gran mayoría de las personas, está ser feliz, la automotivación es factor clave, y ser feliz es la meta más buscada y ambiciosa pero posible, de todas las que podamos establecernos en el corto tiempo que transitamos por la vida, pero igual de necesario es aprender a auto motivarse para lograr cualquiera de las otras metas que nos planteamos, no importa si son grandes o pequeñas metas.

Lo relevante es que tengamos la claridad, la consciencia clara de que, si no aprendemos a motivarnos nosotros mismos, poco logro tendremos con nuestros sueños y metas. Generar esa fuerza interna para la motivación tiene un aliado, la tenacidad, la constancia. Los ejemplos son muchos y nos muestran que cuando logramos esa auto motivación, es más sencillo perderla que mantenerla. Y esto en gran medida se debe a tener en paralelo una adecuada gestión de nuestras emociones.

Ahora bien, los factores externos ayudan mucho para la consecución de la automotivación, y lo laboral se vuelve un tema, ya que es parte de nuestras circunstancias, que normalmente no giran en torno a nuestro ámbito de control personal, y es cuando esa parte de la triada de la felicidad, nuestras circunstancias, se vuelven muy importantes.

“No hay magia para conseguir las cosas, simplemente se trata de trabajar duro, decidir y tener persistencia”, Michelle Obama.

Algunas acciones a tomar para ayudarnos en esa automotivación, útiles para la vida en general.

  1. Enfocar bien los objetivos, los diarios, que sean congruentes con los propósitos, contribuye a mejorar la actitud con la que enfrentamos las circunstancias.
  2. En una libretita, escribir diariamente al menos tres o cinco cosas, acciones, logros, pensamientos positivos, escribir siempre será saludable.
  3. Visualicémonos en el futuro, a mediano plazo, 5 años, es un recurso muy válido. Recrear esa autoimagen de cómo nos gustaría vernos en ese futuro, repetirlo varias veces durante varios minutos al día.
  4. Estar claros que no siempre se puede tener pensamientos positivos, está bien no estar bien siempre, no siempre se pueden dar pasitos solo para adelante, también puede ser que las circunstancias nos hagan dar pasos hacia atrás.
  5. Valora esas relaciones con personas tóxicas, y si es posible, hágalas a un lado, y si no podemos, aprendamos a convivir justo lo necesario.
  6. Siempre es muy saludable compartir y celebrar los pequeños logros diarios, esto potenciará la empatía, virtud saludable como generador de altas motivaciones.
  7. Buscar un referente que sea como un “coach”, es necesario, y muy sano. Uno de los problemas de la vida actual, de esta sociedad caótica de la que no podemos escapar, es que hay escases de los referentes correctos.
  8. No dejar de perseguir nuestros propósitos, una forma es buscando siempre ser nuestra mejor versión diaria, MVD = (preparación + voluntad + propósito) x pasión

Además, en lo laboral hay dos constructos psicológicos que se relacionan con la motivación, la intrínseca y la extrínseca, que tienen relación con la generación de esas conductas.

Ejemplos de la motivación intrínseca:

  1. Interés por la tarea. Tiene que ver con las funciones que debe desempeñar la persona y el interés que esas funciones despierten.
  2. Importancia y significado del trabajo. El trabajo para que despierte una adecuada importancia y motivación, debe despertar en la persona un significado importante para su vida.
  3. Nivel autonomía en las tareas. Es muy relevante que se permita usar en el trabajo el conocimiento y/o experiencia que se posee.
  4. Libertad para toma de decisiones. Si las personas tienen las competencias y/o la experiencia adecuada para el puesto, y no tienen algún grado de libertad para decidir sobre su trabajo, es de lo más “castrante”.
  5. Libertad para usar conocimientos. Todavía es peor para sostener la motivación de las personas, si teniendo los conocimientos adecuados, por eso fueron contratados, entre otras razones, no se les permite el uso de esos conocimientos.

Las motivaciones extrínsecas, (externas a la persona), son las actividades en las que los motivos que impulsan la acción son ajenos a las personas, vienen de afuera, están determinados por las contingencias externas, siendo los incentivos o reforzadores, positivos o negativos externos a la persona, los que los mueven hacia determinadas conductas.

Algunos ejemplos de motivaciones extrínsecas:

  1. El salario físico. Es el motivador externo por excelencia, todos los trabajadores esperan que haya balance entre las responsabilidades del trabajo y la compensación monetaria.
  2. Estabilidad laboral. Si el trabajador no percibe un ambiente laboral estable, se sentirá inseguro y eso hará que la motivación se caiga.
  3. En los tiempos que corren resulta de primordial importancia que los trabajadores perciban y vivan realmente una adecuada flexibilidad.
  4. Oportunidades de ascenso y promoción. Es una necesidad muy humana el buscar ascensos en la vida, es parte de la cultura que hemos desarrollado en esta sociedad tan competitiva.
  5. Condiciones, (recursos materiales y humanos). Los recursos materiales físicos como las instalaciones, herramientas, y del clima laboral, se espera sean los adecuados para el desempeño.
  6. Claridad y retos de las metas. Es frecuente que, en ese frenesí de las empresas por siempre crecer más allá de lo posible, por no aceptar que la gente no es multitarea, que se les pida a los trabajadores, desempeños que antes que retadores se vuelven frustrantes.

El salario emocional es punto aparte.

El bienestar emocional en el trabajo, está estrechamente ligado a la satisfacción de necesidades sociales de reconocimiento, autonomía y desarrollo personal.

Un tema importante en la medición del clima laboral es saber diferenciar la satisfacción y la motivación, que son dos conceptos frecuentemente utilizados como sinónimos, pero que implican temáticas distintas y estrategias de gestión diferenciadas. El hecho de estar satisfecho no asegura que la persona se encuentre motivada, pero ciertamente si se encuentra motivada es un signo de estar satisfecha.

La satisfacción puede disminuir el ausentismo en el trabajo, por ejemplo, debido a que los empleados se sienten satisfechos con la labor que desempeñan, en el caso de la motivación hace que los empleados lleguen más allá de solo disminuir el ausentismo, sino que le ponen tal empeño a las labores que realizan, que estarían dispuestos a dar más de lo solicitado.

El jefe puede ser un gran motivador, o el mejor de los desmotivadores. Normalmente, el personal de nuevo ingreso tiene todas las motivaciones intrínsecas prendidas, y pocos meses después, ya piensa en buscar salirse de la organización, es por la mala relación con el jefe.

La motivación como hemos visto, es un hecho que marca la pauta como una condición sine qua non para que el ser humano pueda lograr su meta de ser feliz. Pero que complicado, cuando ese factor resulta endeble y siempre necesitando de estar alimentándose de todos los factores positivos que nuestras circunstancias nos puedan otorgar, y de lo conscientes y buenos gestores que podamos ser de nuestras emociones, y que juntas son la verdadera razón para que podamos ser felices.

La vida siempre ha sido difícil, pero no podemos esperar hasta que no existan dificultades para decidir ser felices, siempre es el momento de gestionarla.

Atrévase-a-ser-feliz.com


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