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Cristina Lara para El Observador

La legislación en materia de quiebras en Costa Rica se ha caracterizado por estar dispersa en varios cuerpos normativos (entre ellos el Código Civil, el Código de Comercio, El Código Procesal Civil e incluso el viejo Código Procesal Civil) lo que hace que su aplicación sea un poco complicada.  Como parte de la modernización legislativa de nuestro país, en mayo del 2019 ingresó al plenario el Proyecto de Ley Concursal expediente 21,436 que pretende modernizar los procesos de quiebra como tal.

Si usted es empresario, este nuevo proyecto de ley podría serle muy favorable. Hablar de quiebras siempre resulta un tema incomodo para los dueños de negocios; sin embargo, es mejor estar informado acerca de cuales son sus opciones en caso de tener que optar por un proceso de este tipo.

Dentro de las principales ventajas que ofrece el proyecto de ley para los empresarios podemos encontrar las siguientes:

  1. En temas de derechos fundamentales, se cambia el uso de la palabra quebrado o proceso de quiebra por proceso concursal y deudor.  Esto ya significa un avance grande en la situación tanto patrimonial como personal del insolvente.  El solo hecho de cambiar la terminología con la cual se hace referencia al deudor le brinda una posibilidad real de hacer frente a su posición y evitar en la medida de lo posible las interdicciones que llevarían a la terminación de la empresa.
  2. Se elimina la diferencia entre concurso civil y concurso de comerciantes.  Con el nuevo proyecto de ley, se permite que el deudor declare su propia quiebra en un proceso relativamente más sencillo que el actual. Eso permite una mejor conservación de la masa del patrimonio que al final de cuentas resulta beneficioso tanto para el deudor como el acreedor.
  3. La nueva ley permite la presunción de insuficiencia patrimonial.  Esto quiere decir que de alguna forma la quiebra se puede prever.  No es necesario esperar a que se incumpla una obligación para declarar un proceso de quiebra, sino que puede iniciarse el proceso concursal de manera preventiva.
  4. Se crean tribunales especializados en la materia de manera que se puedan tener procesos más cortos y menos costosos.
  5. Para empresarios, el artículo 17 de dicho proyecto de ley indica que siempre y cuando el Juez lo permita, el insolvente podrá seguir operando su empresa pues no se interrumpirá su actividad económica. Esto pretende la conservación de la empresa incluso dentro de un proceso concursal.

Estas son solamente algunas de las mejoras que reflejaría el proyecto de ley en caso de ser aprobado.  Si bien el mismo es complejo, sin duda representa varias ventajas positivas para el insolvente.  Esperemos que entre a discusión a la Asamblea Legislativa pronto pues sin duda resultará muy beneficioso para las empresas costarricenses.

Cristina Lara Rodríguez
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Lara Legal Corp
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Tel. 4000-2887


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