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Dermatóloga Dra. Dinora Ochy para El Observador

¿Quién no desea tener un buen envejecimiento de la piel? Probablemente todas queremos tener una piel sana y que se vea lo mejor posible para nuestra edad.

Durante la menopausia, inevitablemente, van a venir ciertos cambios hormonales como todos sabemos, por que se reducen los niveles de estrógeno que traen la disminución de producción de colágeno de nuestra piel con las siguientes consecuencias:

  • Acelera el envejecimiento
  • Disminuye la renovación celular
  • Piel más fina
  • Aumenta la flacidez de la piel
  • Arrugas más profundas
  • Resequedad de la piel
  • Uñas frágiles
  • Caída del cabello
  • Disminución del grosor de nuestro pelo
  • Aumento de sudoración (Bochornos)
  • Salida de vello facial
  • Manchas solares

En la menopausia, las glándulas sebáceas no funcionan correctamente y la piel pierde su humectación natural, aumentando la resequedad de ésta y cambiando a una piel más sensible.

El ritmo de renovación celular se disminuye trayendo una piel más desvitalizada con aspecto más grisácea.

La disminución de colágeno aumenta el proceso de envejecimiento, dando la famosa piel de cebolla y aspecto en nuestro rostro de flacidez, con aumento de arrugas.

Así que es importante empezar a cuidarnos lo antes posible y las claves para esta etapa son:

  • Una correcta limpieza de piel en la mañana y en la noche, con jabones neutros para evitar dañar la barrera de la piel, disminuyendo alergias y resequedad. También una buena limpieza evita los malos olores por el aumento de sudor en pacientes por motivo de los bochornos menopáusicos.
  • Un buen contorno de ojos.
  • Hidratantes como tipo serum que contengan antioxidantes, oligoelementos,
  • Renovadores celulares en cremas.
  • Recordar utilizar bloqueador solar todos los días del año en la mañana y al mediodía y comprar bloqueadores que contengan antioxidantes como el resveratrol y vitaminas como vitamina C y que protejan contra los rayos Ultravioletas tipo A y tipo B.
  • Suplementos vitamínicos con biotina para el cabello y las uñas frágiles.
  • Procedimientos dermatológicos preventivos y correctivos como Botox, bioestimuladores de colágeno como el Radiesse, peelings con láseres, plasma rico en plaquetas para la piel y el cabello, entre otros. Para estas terapias es recomendable un profesional especialista en esta área como es un dermatólogo, para tu plan de tratamiento ideal.


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