empresas
Escuchar este artículo
Tiempo de Lectura: 2 minutos

Francisco Soto para El Observador

Como hemos comentado en artículos anteriores la pandemia ha generado una serie se cambios en el entorno laboral. Hace menos de dos años considerar la adaptación a nuevas competencias laborales en trabajadores con mayor edad en las organizaciones era casi impensable. La crisis actual provocó un cambio en este paradigma.

Conforme al estudio de Decoding Global Talent 2021 hecho en España, un 75 % de los trabajadores estarían dispuestos a adquirir otras habilidades diferentes a las de su empleo actual, con el fin de mejorar sus competencias laborales.

Un 80% de los trabajadores entre 41 y 60 años, tienen el deseo de adquirir nuevas habilidades o competencias laborales a través de la formación. A pesar de que tradicionalmente este grupo de trabajadores ha tenido siempre más dificultades para reinventarse o, por ejemplo, adaptarse a las nuevas tecnologías.

Apostar por el talento de este tipo de trabajador aporta valor añadido a cualquier empresa, permitiendo que se beneficie de la experiencia y conocimientos que reúne cualquier profesional de más de 45 años, ya que sus competencias laborales cuentan con mayor eficacia para resolver problemas.

Sin embargo, el problema está en que, muchas veces, las empresas no son capaces de garantizarle a sus trabajadores las herramientas necesarias para emprender la mejora de las competencias laborales. De ahí la importancia, por ejemplo, del refuerzo de políticas orientadas a la sostenibilidad y que apoyen a las empresas que contraten a personas de este rango de edad.

Que pasa con las generaciones más jóvenes

Según el mismo estudio 8 de cada 10 jóvenes de 21 a 30 años, se esfuerza en adquirir conocimientos de manera constante para mejorar sus competencias laborales. La autoformación es la principal opción con un 64% a través de cursos en línea impartidos por instituciones educativas y un 51% con formación en el propio lugar de trabajo.

Entre las ventajas de esta generación está una mejor formación educativa y que pudo colocarse laboralmente antes de la pandemia.

Sin embargo, en el grupo de personas más jóvenes el riesgo es mayor. El informe de Coyuntura Laboral de OIT y CEPAL 2020 indicó que en Costa Rica el empleo entre jóvenes de 15 a 24 años disminuyó del 12,1% al 9,6%.

La situación del empleo juvenil ya se había convertido en un reto, pero con la pandemia muchos han perdido su trabajo, interrumpidos sus estudios y su futuro laboral no se vislumbra muy positivo en los próximos años.

A pesar de ello, se logró la implementación de la Ley de Educación y Formación Dual, que se fundamenta en los procesos de enseñanza de ‘aprender haciendo’. Lo anterior permite compartir beneficios y responsabilidades del mundo laboral, para que los jóvenes obtengan mayor posibilidad de conseguir un puesto de trabajo, ya que permite seleccionar a las personas con las mejores competencias laborales para su empresa.

La certificación de nuevas competencias laborales, es una opción eficaz, tanto para las generaciones de trabajadores de mayor edad como para los jóvenes, de demostrar a las organizaciones que son idóneas para sus puestos de trabajo ante el entorno cambiante en que vivimos.


Traducir artículo