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@Foodtinerary para El Observador

Poco a poco el país experimenta una reapertura económica y es más seguro visitar restaurantes. Si bien esta semana recibimos nuevas alertas.

Compartiendo de forma especial con nuestra burbuja social les quiero compartir una buena opción para pasar una tarde o noche compartiendo tapas y buen vino. Se llama Altapas y lo pueden encontrar en la radial Lindora contiguo a Studio Hotel.

Altapas es la creación de dos hermanos españoles que se enamoraron de Costa Rica, y aquí vinieron a cumplir su sueño de tener un bar que luego se convirtió en un restaurante.

Tienen una amplia lista de vinos y recientemente incorporaron una vinoteca a donde tienen una selección exclusiva de vinos a la vent. Pronto empezarán hacer pequeñas catas de vino en grupos pequeños.

Todas las visitas inician con una copa de cortesía de Prosecco para empezar a entonar lo que viene. En el amplio menú encontramos desde las tapas tradicionales como huevos estrellados, pan con tomate, tortilla española y otros menos populares en Costa Rica que son provenientes del norte de España.

5 tiempos

En esta ocasión decidimos probar el menú gastronómico de cinco tiempos, con maridaje de vinos escogidos por el sumiller. ¡Toda una experiencia! El chef nos fue explicando cada plato y además el sumiller nos contó detalles sobre el vino con el que íbamos a acompañar cada plato. Déjenme decirles el vino no escasea aquí, ¡así que vayan preparados!

El menú varía un poco cada semana dependiendo de los ingredientes. En nuestro caso iniciamos con un aperitivo de Vermut acompañado de papas fritas con almejas.

Seguidamente vino un dúo de tartares de lomito y otro de tomate que lo acompañamos con un Rose de Francia que estaba espectacular.

El chef nos sorprendió con unos huevos estrellados deconstruidos con un huevo pochado cocinado a baja temperatura, espuma de papa, chorizo español y aceite.

Luego vino el salmón tropical sobre una salsa de coco y piña liofilizadas para darle un toque costarricense al menú, para este platillo nos sirvieron un vino blanco Chardonnay de Chile que estaba tan bueno que terminamos comprando una botella.

Para cerrar con broche de oro el postre. Leche sin arroz, que es una crema a base de leche con canela y una sorpresa explosiva que la da un crunch fantástico. El postre vino acompañado del último vino del día, un vino dulce de la región de Burdeos en Francia.

¡De principio a fin una excelente experiencia!

¡Que disfruten!

Nos vemos la próxima semana.


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