Argentina anuncia un acuerdo con sus acreedores para reestructurar deuda

Abre las puertas a un nuevo programa de ayuda del Fondo Monetario Internacional

El presidente Alberto Fernández anunció el acuerdo. En diciembre del 2019, compartió en una actividad con la vicepresidenta Cristina Fernández. (AFP)
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(Buenos Aires, Argentina) Argentina anunció este martes un acuerdo in extremis con sus acreedores para reestructurar deuda por unos $66.000 millones, que aleja al país de las consecuencias de un default y le abre la puerta a un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Resolvimos una deuda imposible en la mayor crisis económica que se recuerde y en el medio de la pandemia”, se congratuló el presidente de centro-izquierda Alberto Fernández.

“Ahora tenemos despejado el horizonte a donde queremos llegar”, añadió el mandatario en una entrevista.

El anuncio ocurrió este martes a pocas horas del vencimiento del plazo establecido por el Ejecutivo para adherir a su oferta de canje.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, felicitó a Fernández y a su ministro de Economía, Martín Guzmán, así como a los acreedores, por este “principio de acuerdo”. “Es un paso muy importante. Esperamos que haya una conclusión exitosa, en el interés de todas las partes”, escribió Georgieva en su cuenta de Twitter.

Tras difíciles negociaciones en medio de la pandemia del coronavirus, el Ministerio de Economía anunció en un comunicado que acordó con el Grupo Ad Hoc de Bonistas Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Bonistas del Canje, que representan a más de la mitad de los titulares de estos bonos emitidos bajo legislación extranjera.

De momento, ningún acreedor se ha pronunciado. El gobierno puso como plazo el 24 de agosto para finiquitar los detalles de esta oferta.

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“Ojalá acepten”

En las calles de Buenos Aires, algunos expresaban su esperanza por esta buena noticia que cae en medio de una dura crisis económica, agravada por la pandemia de COVID-19 en un país con niveles de pobreza de 40% y desempleo por encima de 10%.

Ojalá que se haga ese acuerdo, ojalá que acepten esas condiciones para poder salir de una deuda que nadie ha querido”, dijo a la AFP Josefina Sartora, una jubilada de 70 años.

Para contrarrestar el impacto social de la crisis, el gobierno de Fernández lanzó un ambicioso plan de subsidios al empleo y a los sectores más vulnerables. Con una recesión que acumula dos años, el FMI prevé para 2020 una contracción del PIB de 9,9%.

“Si el gobierno tiene un plan económico, supongo que lo veremos. Esperemos que esto sirva para que el gobierno reactive algo”, expresó Oscar Bustillos, quiropedista de 62 años, que no ha podido trabajar en estos meses debido al confinamiento.

Para el economista Matías Carugati, el país está lejos de cantar victoria. “Resolviendo el tema de la deuda pública, el gobierno ‘tacharía’ uno de los problemas de la agenda. Pero todavía le quedaría por atender la grave situación económica (…) y una situación social más que preocupante”.

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“Tema económico solucionado”

Las partes, que hasta el lunes se mostraban firmes en sus posiciones, cedieron en varios puntos. La oferta formal de Argentina presentada ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC), contemplaba el pago de unos 53,5 dólares por cada 100 de deuda, mientras que los acreedores exigían unos 56,5 dólares por cada 100.

El nuevo planteamiento coloca la recuperación por encima de los 54 dólares por cada 100, y mejora los plazos de pago, explicó una fuente oficial a la AFP.

Para la consultora Capital Ecomomics, el acuerdo ayudará a promover la “inversión, negocios y confianza de los consumidores en Argentina en el corto plazo”.

Pero persiste la duda “de que sea suficiente para asegurar la sostenibilidad de la deuda pública argentina en el mediano y largo plazo”, advirtió.

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El default, un riesgo para todos

A lo largo de más de cuatro meses de negociaciones, tanto el gobierno como los acreedores han insistido en que desean evitar las consecuencias de un prolongado default, en el que ya Argentina incurrió el 22 de mayo.

Cinco de los bonos sujetos al canje se encuentran en cesación de pagos. Argentina incumplió con la cancelación de intereses por $500 millones en mayo y otros $600 millones la semana pasada.

La mora permite a los fondos de inversión que detentan esos bonos acudir a los tribunales en Nueva York para solicitar el pago de la deuda.

Pero de concretarse el acuerdo en las próximas semanas, el fantasma del default quedará atrás y se abrirá camino para negociar un nuevo programa financiero con el FMI, tras el que Buenos Aires suscribió en 2018 por $57.000 millones, de los que recibió $44.000 millones.

El FMI apoyó la búsqueda de un entendimiento entre Argentina y sus acreedores. Pero las tratativas con el organismo no serán simples.

La deuda con el FMI “involucra mucho dinero en los próximos años. Llegar a un acuerdo con el organismo podría no ser tan fácil como parece, porque los técnicos del Fondo van a pedir un plan económico consistente, algo que hasta ahora no se ha presentado más que en líneas muy generales”, opinó Carugati.

La deuda pública argentina totaliza $324.000 millones, cerca de 90% del PIB.


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