Ellos son Ricardo Jiménez y Magdiel Ramírez: los actores detrás de Juan Vainas y Chibolo

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Son conocidos por todos como Juan Vainas y Chibolo, pero detrás de esos personajes están los actores que –con una dosis de humor blanco y otra de talento– han logrado darles vida a esos campesinos que se han ganado el corazón de la gente.  Estos artistas son Ricardo Jiménez (Juan Vainas) y Magdiel Ramírez (Chibolo).

De la mano del actor y director Mauricio Astorga, ellos lograron formar un equipo, desarrollar distintos montajes y caracterizaciones y posteriormente ir modelando a los personajes que los llevaron a convertirse en figuras públicas.  Astorga, Jiménez y Ramírez fundaron el Teatro El Triciclo.  Además del trabajo, hoy los une una gran amistad.

«Los Fabulosos Reyes de la Comedia» y «Los 39 escalones» son algunas de las obras en las que han participado Jiménez y Ramírez, quienes también forman parte del equipo de guionistas de la serie televisiva «Los enredos de Juan Vainas».  

Además, en el 2015, ellos actuaron en la cinta «El lugar más feliz del mundo» (2015), dirigida por Soley Bernal.   

Este fin de año, los dos artistas dejan de lado sus personajes de Juan Vainas y Chibolo, demuestran su versatilidad actoral y hacen reír al público, con la comedia musical «Monstruos», que se presenta en el Teatro Lucho Barahona, en San José centro.

Dueños de una humildad y chispa innata, el extrovertido Ricardo y el un poco más tímido Magdiel, sacaron unos minutos de su apretadísima agenda para hablar de sus inicios, de su trabajo y de los proyectos que los mantendrán en el ojo público.   También sobre participar en una obra de teatro dirigida por el maestro Lucho Barahona y empezar la preproducción de una película sobresalen entre sus planes para el 2020.

¿Cuándo se inician en la actuación y qué los motivó a hacerlo? 
Ricardo:  A mí me motivó  –saludos para Juancito­– Juan Cuentacuentos (Juan Madrigal).  Él tenía un grupo de teatro en el Invu Las Cañas, en Alajuela, el grupo Antorcha, y yo una vez vi una obra en la que participó mi hermana menor, una chiquita que hacía el papel de chiquita, no le calzaban los otros (roles), y a mí me encantó ver cómo se interpretaba y ahí quedé prendido y en cuanto tuve la oportunidad me guindé a hacerlo.  En el colegio mis profesores me instaron a hacerlo y desde que estoy en tercer año de colegio estoy metido a fondo (en la actuación).

«He trabajado y he hecho teatro, como creo que todos (los actores) lo hemos hecho, pero dedicado 100% al teatro, solo a esto, tengo unos 15 años, y tengo unos 30 años de hacerlo.  Tengo 47 años y tenía como unos 16 cuando empecé (31 años de estar en el mundo de la actuación).

Magdiel:  De joven, de niño, vi espectáculos que también me motivaron.  Hace poco estaba recordando «La Cantata Centroamericana», con Rubén Pagura, que fue una de las cosas que me impresionaron mucho; también me acuerdo de un montaje que llegó al Liceo de Pavas (distrito donde creció), el cual era “El clis del sol”, que llevó la gente de La Máscara.

«En fin, tuve contacto con eso y me gustaba mucho.  Yo era de las personas que estaban ahí con los ojos y la boca abierta viendo eso en primera fila. 

«De repente fue poquito a poquito que fui ingresando, que me fue seduciendo.  Nunca me imaginé que me iba a dedicar a esto como profesión, pero por ahí de los 21 años (tiene 46 años de edad) empecé a trabajar en una compañía de payasos que se llama Panecitos y Peces, y esa fue la puerta que se me abrió para actuar y dedicarme a cosas de actuación.  Desde ahí, esa puerta se hace cada vez más grande y la aventura más interesante.»

Ustedes se encontraron por motivos laborales.  ¿Hace cuánto, y a qué se dedicaban?  ¿Cómo surgió la posibilidad de trabajar juntos?
Magdiel:  Yo trabajaba en una agencia de eventos especiales y necesitábamos un número cómico y contratamos a “Los comediartes”, que eran Mauricio Astorga y Ricardo, entonces yo los vi a ellos por primera vez en escena y me encantó la comedia que hacían, el ritmo.  Hace unos 17 años de eso. 

«A través de esa experiencia, surgió una serie de trabajos en la que se necesitaban dos equipos de trabajo y ahí me sumaron a mí a actuar con ellos.  Después de eso, nos separamos como unos cinco años y luego llegó Mauricio con la idea de abrir Teatro El Triciclo y fue quien nos volvió a unir y así empezamos de nuevo a trabajar juntos.» 

¿Qué es lo mejor de trabajar con un amigo?   ¿Cómo los beneficia eso como actores y qué le aporta a la obra y al público?
Ricardo:  Principalmente, lo que aporta es que, como nos conocemos tan bien en escena, podemos desarrollar las cosas.  Todos saben que en este mundo (de la actuación) hay prisa y entre más rápidamente nos podamos entender, más rápidamente los proyectos salen adelante. 

«Pienso que ese es uno de los grande valores que tenemos nosotros:  que podemos ponernos de acuerdo rápidamente porque nos conocemos, porque nos respetamos y porque creemos en nuestro trabajo, entonces las cosas fluyen con más facilidad.»

Ustedes tienen amplia trayectoria como actores, pero Juan Vainas y Chibolo son probablemente los personajes con los que más los identifica la gente, ¿cómo surgió la idea de crear esos personajes?  ¿En quiénes se inspiraron para crearlos?
Ricardo:  Mauricio tenía las ganas de hacer algo más concho porque en el teatro se habían dejado de hacer espectáculos campesinos.  Mauricio estaba interesado, entonces nos reunimos y empezamos a hacer lluvia de ideas y comenzaron a salir estos personajes y la historia que se hizo con “Los enredos de Juan Vainas”, que así se llama la obra original. 

«Era un guion hecho por los tres. Empezaron para teatro (en el 2012), después comenzamos (en las transmisiones de los) toros (de fin e inicio de año 2015-2016) y después en la serie (2018) y seguimos haciéndola y yo creo que el próximo año la volveremos a hacer en teatro.

«Cada uno se alimenta de diferentes cosas.  Yo hacía un personaje que se parecía mucho a Juan Vainas porque yo hice Uvieta en el 91 para Grano de Oro, y era un personaje que ya estaba esbozado y a partir de la historia ahí terminó de nacer. 

«El personaje de él (Magdiel) empezó de cero y empezó a traer cosas de su abuela y de su infancia y de su contacto con campesinos.  Igual yo, con mi abuelo y mi familia; mi papá, usted llega a la casa y le dice ‘¡diay!, ¿cómo le ‘jue’?’ (tal como pregunta Juan Vainas), eso es de mi papá, bueno eso es de los Jiménez.

«Los Jiménez de los que provengo (de Alajuela) lo usan mucho, y así muchos dichos y han ido variando mucho durante los años porque a uno lo va alimentando el público, lo va alimentado la escena, se va alimentando uno por sí mismo, entonces, los personajes han tenido también su evolución.»

En 1992, Ricardo Jiménez obtuvo el Premio Nacional Grano de Oro como Mejor Actor.  Él se inició en la Casa de Cultura de Puntarenas y en Talleres de la Universidad de Costa Rica.   Por su parte, Magdiel Ramírez estudió Artes Dramáticas en la UCR.

¿En qué se identifican con Juan Vainas y Chibolo y qué les han aportado esos personajes?
Ricardo:  Yo a veces no sé si soy Juan Vainas o soy Ricardo porque Ricardo es medio Juan Vainas.  Creo que no está muy lejano a mí; mis raíces son muy piso de tierra, como las raíces de Juan Vainas, y en la vida normal nosotros pasamos trabajando del teatro a la casa y de la casa a la grabación, entonces prácticamente vivo la mitad de la vida con cada uno (con Ricardo y con Juan Vainas).».

Magdiel:  En mi caso, Chibolo me ha aportado esa alegría de corazón, yo siento que Chibolo es mucho más alegre que yo normalmente. 

Ricardo:  Esos (Magdiel y Chibolo) sí no se parecen en nada.

Magdiel:   No, no, sí nos parecemos mucho, lo que pasa es que todo personaje se alimenta del bagaje del actor, lo que pasa es que uno o maximiza o empequeñece cosas, pero todas esas raíces están en uno. 

«Ha sido una alegría este personaje, a pesar de que a uno como actor no le gusta encasillarse, no le gusta que la gente lo vea solo como un personaje porque nuestra profesión exige que nos convirtamos en varios, pero sin duda estos personajes han sido una alegría y la mayor satisfacción es que nos han permitido acercarnos a la gente, nos han abierto las puertas de muchos hogares y eso es un privilegio para uno como actor.»

Magdiel Ramírez.

¿Ustedes vislumbraron el éxito tan grande que han tenido?  ¿Cómo han enfrentado ese reconocimiento?
Ricardo:  Vislumbrarlo no, sí esperábamos que la gente reaccionara bien porque en el teatro nos había ido muy bien, entonces creíamos que podía reaccionar igual de bien y tal como reaccionó la gente en el teatro, pues ojalá que reaccionara en la tele, y por dicha así fue; nos sorprendió más bien y superó nuestras expectativas.

Magdiel:  Hemos tenido que ir acostumbrándonos un poco al asunto porque ese no era nuestro objetivo, nunca apuntamos a ser famosos… no sé si todavía podemos decir que somos famosos, pero cuando la gente empezó a reconocerlo a uno en la vida cotidiana, en una soda, en un parque, agarrando un bus, ya tuvimos que empezar a asimilar eso de que la gente nos iba a abordar, nos iba a pedir una fotografía, que de repente íbamos a estar con la familia y tendríamos que hacer una pausa para atender a alguien que llegaba. 

«La gente se acerca con mucho cariño, eso lo agradecemos muchísimo y siempre vamos a estar ahí dispuestos a atenderlos.»

Ustedes trabajan un humor familiar, lo cual es todo un reto.  ¿Cómo lo logran?
Magdiel:  De alguna forma es algo natural porque desde que empezamos, tanto Mauricio Astorga, que es nuestro director, como nosotros dos, y de manera individual, a todos nos gustaba mucho el humor blanco, a todos nos gustaba mucho el humor sin llegar a ser algo ofensivo, sin llegar a ser algo escatológico. 

«Nos gusta un humor sencillo, nos gusta un humor que le gustaría a un niño, que le gustaría a un abuelo.  Creo que fue de alguna forma algo muy natural que se dio y, sí lo conversamos, desde que fundamos Teatro El Triciclo, que nuestra dirección iba a ser hacia eso, hacia un teatro familiar.»   

Ricardo:  Además, actuamos desde que somos adolescentes, entonces cuando nosotros hacíamos nuestros espectáculos, nuestras familias eran las que nos iban a ver, entonces había que hacerlo acorde a los principios de la familia porque iban a vernos los sobrinitos y si no el tío también nos pellizcaba y nos decía ‘¿por qué estás haciendo eso?   Entonces, también teníamos que cuidarnos mucho de que fuese accesible a nuestra propia familia y nos identificamos mucho con las familias costarricenses porque somos la familia promedio.

Actualmente están con la comedia musical “Monstruos”.  ¿Cuál ha sido la rección de la gente al no verlos como Juan Vainas y Chibolo?
Ricardo:  Bueno, para nosotros ha sido muy satisfactorio. Primero, porque hacer reír ha sido nuestra tarea desde hace muchos años, incluso antes de que existiera Juan Vainas, estábamos haciendo comedias y nos visitaba público que nos veía hacer otra cosa (personajes distintos a los de Juan Vainas y Chibolo).

«Pero después de esto ya la gente se empezó a aproximar creyendo que iba a ver a Juan Vainas y a Chibolo. A veces la gente nos viene a ver por Juan Vainas y Chibolo y se topan a Igor (interpretado por Ricardo Jiménez y al Dr. Jekyll (Magdiel Ramírez), que son parte de esta obra, pero por dicha es una obra con mucha comedia, la gente no lo resiente porque igual recibe un espectáculo en el que se ríe, le sumamos cosas porque tenemos gente que canta maravillosamente, gente que baila, entonces no ha habido quejas.»

La comedia musical “Monstruos” se presenta viernes, sábados y domingos, a las 8 p. m., en el Teatro Lucho Barahona.  Estará en cartelera hasta el 22 de diciembre.

Cuéntennos un poco más de este montaje y de lo que puede ver el público.
Magdiel:  Esta obra se trata de una serie de monstruos de antaño, como lo son Frankenstein, Drácula y El Hombre Lobo, entre otros, que estaban dedicados a hacer películas clásicas y que ya por estos tiempos están desempleados, pues han sido desplazados por Freddy Krueger y por otros tipos de monstruos.

Ricardo: Por Marvel.

Magdiel:  Y por otro tipo de personajes, entonces ellos se han reunido para tratar de alguna forma de realzar sus carreras artísticas.  Entonces, llegan a la casa del Dr Jekyll.

Ricardo:  Que tiene un plan… y ahí se los dejamos.

Magdiel:  Eso es lo que ustedes tienen que ver.  Se van a topar también con Igor, que es el mayordomo de la mansión del terror y, a partir de ahí, empieza una serie de situaciones muy divertidas.  Es un espectáculo muy bonito y lo recomendamos para toda la familia  (la puesta en escena estará en cartelera hasta el 22 de diciembre, en el Teatro Lucho Barahona).

Entre marzo y junio del 2019, Jiménez y Ramírez participaron en “Tu cara me suena”, programa en el que pusieron a prueba sus habilidades histriónicas y vocales.   A pesar de que otros finalistas tenían mayor capacidad vocal, el público votó por los actores y les dio el trofeo de la cuarta temporada de ese espacio televisivo.

¿Qué se necesita para hacer buena comedia?
Ricardo:  Son un montón de elementos.  Se necesitan un buen elenco, un buen director, un buen texto.

Magdiel: Un buen texto, y si no hay texto, armarlo entre todos, pero con muy buena actitud.

Ricardo:  (Es necesario) una preocupación de la producción para que las cosas salgan bien.  Todos tienen que ser muy apasionados en el teatro para las cosas salgan bien. 

Ricardo Jiménez y Magdiel Ramírez, actores. Ellos hablarn con El Observador en el Teatro Luco Barahona, minutos antes de actuar en comedia musical «Monstruos».

¿Cuáles son sus proyectos para el 2020; en qué podrá verlos el público? 
Ricardo:  Para enero, estrenaremos una obra que todavía no tiene el título definido, todavía tenemos el título original.  Tendrá un elenco en el que estarán Madgiel y Sofía (Chaverri), entre otros actores, son como nueve personajes.  Será dirigida por nuestro maestro Lucho Barahona, a quien tenemos el honor de que nos dirija en esta comedia. 

Magdiel:  Eso se estrenará acá, en el Teatro Lucho Barahona.  También vamos a estrenar otras en El Triciclo San José.

Ricardo:  En enero tendremos varios estrenos:  Tendremos estreno en El Triciclo Escazú y San José y aquí, en el Lucho Barahona). 

Hace algún tiempo, se habló de que querían hacer una película de Juan Vainas y Chibolo.  ¿Esto sigue en pie?
Ricardo:  Siempre estamos con la ilusión de hacerlo.

 Magdiel:  Está dentro de nuestros planes, esperamos arrancar ya.  Este año que viene empezaremos con la preproducción de la película, entonces ahí ya empezarán a cuajarse cositas.

Ricardo:  Si nos quieren patrocinar, ahí estamos a la orden  (ríe). Es que necesitamos fondos.

¿Tienen algún sueño por cumplir a nivel personal o profesional?
Ricardo:  Mi sueño por cumplir es que Dios me dé salud todos los días para seguir en ese sueño todos los días.  Pienso que lo que podamos hacer hoy es lo que vale.  A veces, ilusionarse con el mañana… pienso que hay que vivir el día a día y vivirlo con pasión y alegría y eso dará frutos.  Así es como ha sido nuestra historia, que es trabajar y recibir frutos, tal vez no estaban planeados, pero son muy bien recibidos.

Magdiel:  Somos gente muy del presente, nos gusta aprovechar el aquí y el ahora, tal como es una premisa del teatro.  La obra de teatro es lo que es en ese momento y pueden suceder cosas que suceden todas las noches o pueden suceder cosas nuevas y hay que ver cómo se lidia con eso.  Es un poco de esa filosofía la que hemos trasladado a nuestras vidas personales, ir lidiando con el día a día.  Sí hay proyectos, sí hay proyecciones, pero sobre todo nos enfocamos en el día a día.

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