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Los vínculos políticos del aspirante presidencial estadounidense Joe Biden, vicepresidente durante el gobierno de Barack Obama, habrían facilitado en el pasado que su familia se beneficiara económicamente en varios países.

Una de estas conexiones conduce a Costa Rica, donde su hermano Francis ‘Frank’ Biden habría recibido un trato especial para sus negocios, según una investigación publicada por el diario New York Post.

Joe Biden visitó el país de manera oficial en el 2009, durante el primer año de la administración de Obama y cuando Óscar Arias era presidente. Para esas fechas, su hermano Frank era uno de los desarrolladores del proyecto Guanacaste Country Club, un lujoso complejo en el que planeaban construir 1.200 casas y una cancha de golf diseñada por la empresa del exgolfista profesional Jack Nicklaus.

El proyecto no prosperó y cuatro años más tarde se informaría sobre un cambio de planes para incluir la construcción de una «miniciudad solar», junto a un hotel, un centro de convenciones y residencias, en una propiedad localizada a pocos minutos del aeropuerto Internacional de Liberia.

En el 2014, Frank habría aprovechado la posición de su hermano Joe. Ese año, el entonces presidente Luis Guillermo Solís concertó una reunión con él y le firmó una carta a favor del proyecto.

«La visión de Frank de un club social en Costa Rica recibió el apoyo en los más altos niveles del gobierno costarricense, a pesar de su falta de experiencia con tales desarrollos. Se reunió con los ministros costarricenses de educación, energía y medio ambiente, así como con el presidente del país», dice el texto publicado por el New York Post el pasado 18 de enero.

Este extracto forma parte del libro del periodista Peter Schweizer, llamado «Perfiles en corrupción: abuso de poder por parte de la élite progresiva de Estados Unidos», que se publica hoy 21 de enero.

Escándalo de Ucrania

El New York Post publicó este 18 de enero un artículo de Peter Schweizer titulado «Cómo cinco miembros de la familia de Joe Biden se enriquecieron a través de sus conexiones». (New York Post)

Los negocios de los familiares de Joe Biden, el ahora aspirante presidencial demócrata, están bajo la lupa, después de que su hijo, Hunter, fue designado en la directiva de una compañía de gas ucraniana, la cual fue objeto de múltiples investigaciones de corrupción.

El presidente estadounidense Donald Trump intentó vincular a Joe, un posible rival en las próximas elecciones, con el caso. La presión que ejerció Trump sobre funcionarios ucranios para investigar cargos sin fundamento terminó arrastrándole a su juicio político (impeachment) en el Congreso.

En el caso de Costa Rica, tanto Solís como el exmandatario Óscar Arias negaron que Joe Biden haya intervenido a favor de su hermano menor, durante las visitas que les tocó atender. Aun así, la investigación apunta a que la asociación con su hermano político habría favorecido al proyecto de Frank, en especial durante el primer gobierno del Partido Acción Ciudadana (PAC).

OBSERVE MÁS: Trump presionó a Ucrania para investigar a firma vinculada a Biden, según embajador

Reuniones de Biden

El expresidente Arias confirmó a El Observador que en el 2009 se reunió con Joe Biden y varios ministros, en una visita en la que luego almorzaron y dieron una conferencia de prensa. Fue enfático en que nunca se reunió con Frank Biden ni discutió sobre los proyectos con el entonces vicepresidente.

«Desconozco si su hermano vino años después o si se reunió con algunos ministros”, agregó Arias.

El proyecto de Frank tuvo poco avance hasta diciembre del 2013, cuando los socios dijeron que habían logrado conseguir financiamiento privado, según una entrevista con el semanario El Financiero.

A mediados del 2014, Frank y sus socios se reunieron con Luis Guillermo Solís y consiguieron una carta en la que el entonces presidente hablaba de su «compromiso» con el proyecto.

Solís confirmó que en junio del 2014 almorzó en su despacho con Frank Biden, y luego se reunió una segunda vez en julio junto con un grupo amplio de asociados de su empresa. La vicepresidenta Ana Helena Chacón gestionó la reunión a solicitud de Roberto Batalla, un abogado y empresario costarricense.

«En ningún momento ni el presidente Obama ni el vicepresidente Biden me pidieron que recibiera a Frank Biden. Tampoco condicionaron nuestras reuniones bilaterales a ningún encuentro”, dijo el exmandatario.

Solís decidió apoyar la potencial inversión en Guanacaste, según él, debido a los niveles de pobreza de la provincia.

«La carta firmada por mí para el señor (Frank) Biden a solicitud suya el 29 de agosto, un mes después de la segunda reunión, expresaba el interés del Gobierno en lograr ese objetivo, reseñando los diversos componentes de la inversión de forma puntual», agregó Solís.

Con esta carta, el expresidente Solís respaldó la idea de Frank Biden.

Solís fue consultado si esta era la misma sede y el mismo grupo de inversionistas del proyecto para el fallido parque Discovery en Guanacaste, que se anunció en el 2017 y tampoco fue concretado. Sin embargo el mandatario pidió más tiempo para confirmar los detalles con sus exsubalternos.

Energía solar

El complejo social no sería el fin de la relación de Frank Biden con el gobierno de Luis Guillermo Solís.

En octubre del 2016, el Ministerio de Educación Pública firmó una «carta de intenciones» con la empresa Go Solar, o Sun Fund Americas, otra empresa de Frank que ofrecía servicios de instalación de paneles solares.

Esto se dio después de una reunión pocos meses antes de la delegación tica, incluyendo Solís, en Washington D.C., con Joe Biden y Obama. De hecho, en el comunicado después de le reunión del 22 de agosto del 2016, se dice que en la reunión se mencionó la necesidad de mejorar la penetración de fuentes de energía eólica y solar.

Luis Guillermo Solís se reunió con el entonces presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y su vicepresidente, Joseph Biden, en agosto del 2016 en Washington D.C. (Presidencia)

«En lo que respecta al campo de energía, las altas autoridades dialogaron sobre la importancia de la seguridad energética y el acceso a energías limpias y renovables, las que generan desarrollo socioeconómico y resiliencia al cambio climático, así como la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero», según el comunicado.

Sin embargo, Solís reiteró que las reuniones oficiales sostenidas con los representantes de los estadounidenses solo versaron sobre temas «de interés bilateral».

«Ni antes ni después de sostener esas reuniones con el presidente Obama o el vicepresidente Biden se mencionó la firma de ningún documento de ningún tipo relacionado a Frank Biden. El nombre de Frank Biden no fue mencionado en ningún momento durante esos encuentros. La Embajada de los Estados Unidos en Costa Rica no gestionó ninguna cita de Frank Biden con la Presidencia de la República, ni ninguno de sus funcionarios participó en dichos encuentros», agregó Solís.

Según el expresidente, adicional a esta carta mencionada por el Post, existe otro memorando de entendimiento firmado con el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) y el Ministerio de Ambiente.

Hermano poderoso

En el 2014, un medio estadounidense cuestionó el uso del apellido de Biden para avanzar el proyecto de Guanacaste Country Club, a lo que el socio de Frank, Craig Williamson, contestaría que el vicepresidente no tenía ningún rol y que cualquier asociación sería una coincidencia o tal vez un error.

El artículo de Trib Total Media habla de que los lazos familiares pueden causar mucha impresión en otros países.

«Es muy poderoso», dijo Doug Wead, coautor de un libro sobre hermanos presidenciales al medio. «No se puede convencer a la gente de estos países de que el hermano no tiene la capacidad de lograr que se concrete algo», aseguró.


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