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Yaxún Víquez para El Observador

Hoy quiero hablarle de algo de lo que me enamoré hace varios años atrás: Emprender.

Emprender es una palabra maravillosa, que encierra para mí un gran amor, pues me ha puesto frente a mis mayores satisfacciones.

Emprender, es una decisión de valientes y trae consigo grandes beneficios, dentro de ellos, las maravillosas lecciones de vida, una de éstas, por ejemplo, relacionada al tema de valor del servicio.

Emprender, implica reconocer nuestro valor, nuestro esfuerzo, sacrificio y dedicación para dar lo mejor de nosotros. Lo cual, a lo largo del tiempo, tiene grandes inversiones de tiempo, recursos económicos, robarle horas al sueño y darlo todo, aún cuando nuestras emociones o salud física nos juegan una mala pasada.

Y, para entrar en el tema, quiero plantearle una pregunta sencilla pero que responderla adecuadamente, puede ayudarle a reconocer su valor y el valor de lo que usted hace.

¿A usted le cuesta cobrar por su trabajo?

A muchos les brota la inseguridad, y piensan mil escenarios, muchos de ellos negativos:

  • ¿Y si no me contratan?
  • ¿Si la gente lo considera caro?
  • ¿Si les parece mucho?

Bueno, es su trabajo, su esfuerzo, su vida. Cobrar bien, de forma justa para ambas partes es un reflejo de autorreconocimiento de su valor y es un tributo a su esfuerzo.

¡Cuidado!

¿Se pone nervioso cuando llega el momento de decir precios y termina prácticamente regalando su trabajo?

Tome unos minutos y piense

¿Cuánta pasión, profesionalismo y entrega coloca cuando realiza su trabajo?

En psicología (el campo que conozco) se tiende a pensar algunas veces que, como se «ayuda» a los demás, el precio debe ser prácticamente un regalo o algo «simbólico». El problema nace cuando se cede a esta idea. Si eso le sucede es importante que empiece a trabajar sobre el valorarse, reconocerse y saberse merecedor de cobrar el precio justo por el servicio que brinda.

Usted se capacitó, se formó, se especializó, es profesional, por lo tanto debe valorarse. Ahora, cobrar bien, le pone el reto de trabajar con excelencia, dedicación y compromiso. Esto no es poca cosa.

Cuando se tiene «cierta dificultad» para cobrar “lo justo”, pienso que se vuelve necesario hacer introspección y revisar si para mí el tema abarca una revisión de creencias a nivel personal:

  1. ¿Cuáles son las creencias sobre su propio valor, que considera que debe regalar o «abaratar» su trabajo?
  2. ¿Por qué siente culpa o presión cuando cobra un precio justo por lo que hace?

No cobrar lo que se merece por el trabajo que hace, tiene dos grandes consecuencias:

  1. Termina por desprestigiar su nombre personal y profesional (marca).
  2. Indirectamente afecta a otra parte del gremio que si elige respetar el trabajo y ser congruente.

¡No regale su trabajo! Póngale y póngase el justo valor. El trabajo que usted realiza no solo es una actividad, esto impacta su identidad, sus pasiones, sus ilusiones y sueños. Valorar adecuadamente su trabajo, responde a una fuerte necesidad de aprender a amarse y darse a respetar.

Cierro con una frase, quizá fuerte:

“Quien no reconoce su valor quizá no merezca el beneficio de contratar a alguien que se ha dedicado a dar lo mejor de sí para dejar una huella en su trabajo”

Yaxún Víquez
Psicóloga
Coach de vida (México)
Educadora familiar disciplina positiva (España)
Conductora del Programa de TV ¿Y Ahora Qué?Multimedios. Canal 8.
Staff programa Bésame de Noche. Emisora Bésame 89.9 fm
Correo: [email protected]
Instagram: @yaxunviqueza
Facbeook: Psicóloga Yaxún Víquez


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