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Natalia Alfaro para El Observador

Si espera que le recomiende qué hacer luego de que su idea de reconquistar a su pareja falló, lo lamento, ¡no puedo ni hacerlo con la mía! Pero sí le puedo decir qué hacer si un proyecto con alguna idea “big bang” no fue tan bien como esperaba.

Es importante que sepa que haber pasado por un proceso de innovación no garantiza un 100% de éxito en la ejecución de su idea. Por supuesto que la probabilidad de fallo disminuye considerablemente, pero no desaparece. Por tanto, es normal que haya fallado; en definitiva, por más design thinking, por más método Lombard, por más agile o por más lean o design sprint es evidente que algo ocurrió. Así que, el primer paso es que sea autocompasivo con usted mismo y no se latigue porque las cosas no salieron como esperaba.

Luego de aceptar la situación y tomarse su bebida favorita acompañada de un chocolate, debe analizar específicamente en qué puntos encuentra áreas de mejora dentro del proceso completo desde la conceptualización, ideación y ejecución. Si definió indicadores desde el inicio y conoce su project journey, esto va a ser pan comido. Y si no, desde ya sepa que esto es una de las razones de su fallo.

Como tercer paso le recomiendo solicitar retroalimentación a las personas que participaron en su proyecto, ya sea como colaboradores, aliados o usuarios; esto con el fin de tener el panorama completo sobre lo ocurrido. Y como cuarto paso debe procesar lo anterior.

Para ello lo recomiendo validarlo con uno de sus mentores para que le proporcione una perspectiva más macro. Cuando fallamos y amamos nuestra idea, nuestro juicio tiende a nublarse y el ego sale.

Un verdadero innovador sabe como darle press and reset a su vida, aprende de lo ocurrido, lo documenta para que no se le olvide y no se toma el fracaso como algo personal.

El fracaso es un maestro. Denota que usted es un tomador de acción y que a pesar de los riesgos asociados está en disposición de estar en un estado beta constante.

Yo personalmente, de cada 5 ideas que genero, entre 0 y 1 son realmente buenas. Es lo que me hace pasar de una experta con experiencia teórica a una con experiencia práctica y lo confieso… por más que me dedico a esto cada vez que un proyecto me falla me duele. Soy humana y por eso es que todos los días tomo la decisión de trabajar en mi mentalidad y desarrollo personal.


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