Yaxun Viquez emociones
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Yaxún Víquez para El Observador

Quiero contarle algo, que no por cotidiano y frecuente en mi consulta, deja de ser importante. Todo lo contrario; me conmueve y me llama mucho la atención, pues escucho a mis pacientes con regularidad decir frases similares a estas:

Yo no puedo pensar en mí.
Tengo muchas cosas que hacer, ¿cómo voy a sacar tiempo para hacer algo para mí?
¿Por dónde empezar? Hace años que dejé de hacer cosas por mí.
Estoy en un momento de la vida, que no se ni quién soy.

¡Muy fuerte! Pues, frente a todo esto me pregunto: ¿cómo sentirnos bien con nosotros mismos? ¿Cómo ser feliz? ¿Cómo enfrentar nuestros problemas, si no tenemos tiempo ni espacio para dedicarnos un rato a nosotros mismos?

Quiero preguntarle algo: ¿Se identifica con alguna de estas frases, o quizás con varias de ellas? Yo creo que sí. A mí me ha pasado.

Es un tema de todos pues vivimos como en automático, llenos de ocupaciones, cargados de estrés y pegados al teléfono celular.

Esto a veces nos lleva a enfrentar la realidad, creando decenas de “explicaciones” del porqué no hemos podido acomodarnos por dentro.

Sé que esto quizá va a doler, pero: no son explicaciones, son justificaciones.

¿Cuál es la diferencia? Una explicación nos ayuda a comprender cómo se dieron las cosas e inmediatamente nos mueve a una acción de aceptación, enfrentamiento o resolución. Una justificación, nos hace creer que nada puede cambiar, es un “ni modo”, que no nos reta, nos hace pensar en “pobrecito yo”.

Si bien es cierto que a veces no la tenemos fácil y hay momentos en la vida complicados, el tema de mayor peso es que hemos dejado esto de lado: el sentirnos responsables de nuestra historia, y para ello hay que revisar nuestros pensamientos, emociones y conductas.

¿Qué va a hacer? ¿Se va a quedar ahí “justificando” mientras se le pasa la vida? ¿O “explicándose las cosas” para moverse? Se trata de su vida y frente a cualquier complicación u obstáculo, solo hay dos opciones: sufrirlo o enfrentarlo.

Ahora bien; sé que no es fácil, pero aún así deseo invitarle a asumir este proceso. Sin culpa. La culpa, es famosa por no ayuda en nada.

Le invito a sentirse responsable ¡Sí! A salir de esa posición de víctima ¡Vamos  a crear una realidad diferente! Pero ojo: sin expectativas de cuentos de hadas. Vamos a hacerlo desde lo humano, vamos a empezar por reconocer que nos hemos educado en una sociedad donde muchas veces los discursos a las mujeres es:

Calladita más bonita
Las niñas lindas no dicen eso
Las princesas no hablan de esa forma

Frases como estas -y muchas más que estoy segura que hemos escuchado- probablemente han teñido la forma en que vemos el mundo y asumido la realidad. Razón por la cual, poco a poco, se han ido torciendo nuestras emociones y pensamientos.

A tal punto que creemos como un hecho válido, que anularnos, y minimizarnos frente a los demás es lo “correcto” o lo “amoroso”. ¡Falso! Nada podrá estar nunca por encima de usted. 

Ahora, ¿qué queremos? Esta parece una pregunta simple. Quizá en este momento usted diga “¿qué le pasa a Yaxún?” O brote un “¡ja, ja, ja!” de sus labios.

La verdad, yo sé que no es sencillo, pero quiero ser optimista, por algún lugar vamos a tener que empezar, y creo que es un tema de hoy, de su presente. No lo vamos a dejar como propósito de año nuevo, por favor, lo vamos a empezar a hacer ya.

El primer paso es reconocernos como personas y validar que lo que estamos haciendo, ha significado nuestro mejor esfuerzo, y que hemos dado lo mejor, con los recursos emocionales que tenemos.

Ahora, podemos dar más pero sin presión, sin correr, sin creer que nos falta mucho ¡No! Es amar lo que somos, lo que hemos dado, y disfrutar lo que hemos hecho, pero con apertura a aprender procurando ser la mejor versión que podemos ser.

Hagamos un ejercicio

Hoy le propongo que hagamos un ejercicio de pensamiento en conjunto. Mientras lee Las siguientes frases imagínese sintiendo en positivo, cada palabra:

  •  
  • Hoy me prometo “amarme” un poco más.
  • Hoy prometo amarme tanto que sólo “deseo” lo que realmente me hace feliz;eso que le aporta “bienestar” a mi vida. 
  • Hoy quiero “experimentar” de manera consciente un cambio en la forma de verme y relacionarme conmigo misma. 
  • Hoy me doy cuenta de que no merezco el juicio o el reproche sobre mí.
  • Hoy elijo profundizar en lo que me digo, en lo que hago por mí y para mí.
  • Hoy reviso mis palabras hacía mí mismo (a) y procuro sólo aquellas que son cariñosas y “compasivas”
  • Hoy reviso mis formas de relacionarme con las personas y quiero ser selectiva al hacerlo, procurando buscar relaciones que me nutren y espacios de soledad para “disfrutar” de mi propia compañía. 
  • Hoy tomo consciencia de cómo me alimento y empiezo a cuidarme, honrándome, no sólo con lo que ingiero de manera física, también “emocional”, renuncio al drama en mi vida, entiendo que el sufrimiento y el dolor me alejan del “amor”
  • Hoy me quiero regalar la “oportunidad” de respirar y “agradecer” por hacerlo, recordándome “viva”
  • Hoy lleno mi día de palabras “amorosas” y pensamientos “positivos” que me permitan llenar mi “corazón” de alegría. 
  • Hoy “me” elijo desde el “amor”

Yaxún Víquez
Psicóloga, coach de vida (México), educadora familiar de disciplina positiva (España). También es conductora del Programa de televisión ” ¿Y Ahora Qué?” de Multimedios, Canal 8 y parte del staff del programa “Bésame de noche” de Bésame 89.9 FM.
Correo: [email protected]
Instagram: @yaxunviqueza
Facbeook: Psicóloga Yaxún Víquez


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