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(Lima, Perú). El jefe del Congreso peruano, Luis Valdez, pidió la noche del sábado la “renuncia inmediata” del presidente Manuel Merino, quien asumió hace cinco días.

Lo hizo tras la violenta represión de las protestas contra el nuevo gobierno, que han dejado al menos tres muertos y trece heridos.

“Le pido al señor Merino que evalúe su inmediata renuncia”, dijo Valdez en declaraciones al canal N de televisión.

En un comunicado difundido en la cuenta de Twitter del Congreso, se informó de la convocatoria de la junta directiva para este domingo a las 8 a.m. (7 a.m. en Costa Rica) para discutir la sucesión de Merino.

“Hay que tomar una decisión mayor, mañana (domingo) elección de una nueva junta directiva para una sucesión constitucional”, agregó Valdez.

El ultimátum se produjo luego de conocerse la muerte de tres manifestantes durante una marcha masiva y pacífica de rechazo a Merino en Lima. La marcha fue violentamente reprimida por la policía con disparos de perdigones y gases lacrimógenos.

Varias voces piden la dimisión

El alcalde de Lima, Jorge Muñoz, del partido Acción Popular, el mismo de Merino, también exigió la renuncia del presidente.

“Me acabo de enterar del tercer muerto” en las protestas, dijo el arzobispo de Lima, Carlos Castillo, al deplorar la represión policial en declaraciones a la televisora estatal.

La Defensoría del Pueblo anunció que el primer fallecido, un joven de 25 años, murió por disparos de perdigón en la cabeza y la cara.

También se registraron 13 manifestantes heridos, según la Defensoría, que denunció el uso indiscriminado de perdigones de goma y gases lacrimógenos, por parte de la policía.

La actuación policial fue severamente cuestionada por la ONU y organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional.

Siete de los 18 ministros de Merino anunciaron su renuncia este sábado tras la represión policial. Entre ellos el de Salud, Abel Salinas, según medios locales.

Sábado sangriento

Perú vivió el sábado otra jornada de protestas con marchas y cacerolazos en rechazo al gobierno de Merino. Se trata del jefe del Congreso que asumió como presidente el martes luego de que el Parlamento destituyera a Martín Vizcarra en un polémico juicio relámpago.

Miles de indignados, en su mayoría jóvenes menores de 25 años, se lanzaron a las calles en varias ciudades para pedir la renuncia de Merino.  Protestan contra lo que consideran fue un golpe parlamentario.

La mayor marcha atrajo a miles de personas que convergieron desde distintos puntos de la capital en la plaza San Martín, epicentro de protestas en la zona histórica de la ciudad.

La policía recurrió otra vez a gases lacrimógenos y gases pimienta lanzados desde helicópteros para dispersar a manifestantes que amenazaban con marchar hacia el Congreso.

Los jóvenes llevaban carteles con lemas como “Merino, no eres mi presidente”, “Merino impostor”, “Perú despertó”,  y avanzaron por las calles al ritmo de batucadas y cánticos.

Simultáneamente un grupo de manifestantes se acercó a los alrededores de la vivienda de Merino, al este de Lima, con cacerolas y tambores.

Tanquetas militares circularon por las inmediaciones de un centro comercial del distrito de San Miguel, en la zona norte de la capital.

Diálogo y respeto

El presidente de la Conferencia Epicospal instó al gobierno a dialogar y respetar el derecho de protesta de la población.

“Es esencial escuchar y atender los gritos y el clamor de la población para recuperar la confianza, la tranquilidad y la paz social”, dijo el presidente de la Conferencia, Miguel Cabrejos, arzobispo de Trujillo, en un comunicado.

El jefe del gabinete ministerial, Antero Flores Aráoz, un político conservador de viejo cuño de 78 años, descartó que el presidente vaya a dar un paso al costado por las protestas.

“No ha considerado dar un paso al costado porque millones de peruanos lo respaldan, lamentablemente están en sus casas. No los invitaría a salir”, dijo el número dos del gobierno.

Merino debe completar el actual mandato, que expira el 28 de julio de 2021.

Desde el martes, miles de personas salieron a las calles de Lima y otras ciudades en defensa de Vizcarra, un político sin partido ni bancada en el Congreso pero muy popular.

El Congreso destituyó a Vizcarra el lunes. Lo hizo bajo la acusación de “incapacidad moral” a raíz de una investigación fiscal por dos presuntas coimas de 600.000 dólares cuando era gobernador de Moquegua en 2014. El exmandatario lo niega.


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