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@Popcorn506 para El Observador

Después de un año muy complicado en lo que se refiere a los estrenos en las salas de cine y las novedades en el sector, podemos estar contentos con la llegada de una de las películas más esperadas: Wonder Woman 1984.

El personaje de Diana, interpretado por Gal Gadot, nos regala unas aventuras llenas de acción y emoción que, en esta ocasión, se sitúa en los años 80, en plena Guerra Fría. Con la compañía de Steve Trevor (Chris Pine), tiene que enfrentarse al malvado empresario Maxwell Lord (Pedro Pascal) y a Barbara Minerva, también conocida como Cheetah (Kristen Wiig), uno de sus enemigos más mortales.

Como decíamos, esta entrega de la Mujer Maravilla era una de las películas más esperadas de este año. Para muchos, ha supuesto el regalo de Navidad perfecto, para compensar una ausencia de estrenos durante muchos meses en la gran pantalla y, por suerte, no defrauda del todo, pero si nos queda debiendo en algunos aspectos que veremos a continuación.

¿Lo que esperábamos es lo que nos han dado?, Sin duda la cinta tiene su buena dosis de acción y espectáculo audiovisual que confirma la buena mano de Patty Jenkins a la hora de ejecutar el guión, pero es este mismo el que nos ha dado la sensación de que pudo ser mucho mejor, tal vez con un villano e historia diferente, esto sin quitarle méritos a Cheetah cuyo personaje fue muy bien desarrollado durante toda la película.

Nos ha gustado especialmente la ambientación en los años 80. Para muchos, puede haber resultado un recurso fácil para evocar nostalgias, ya que es una década a la que se recurre con frecuencia en los últimos tiempos, pero no lo hemos sentido así, sino que nos hemos visto cómodos y muy agradecidos por la calidad de la ambientación en todos los sentidos.

No quiere decir esto que Wonder Woman 1984 luzca plenamente retro, pero los detalles, objetos, ropa y vehículos que se tienen que corresponder lo hacen a la perfección, sin distraer de la escena y, como decimos, con elegancia y sutilidad.

La película tiene una duración tal vez superior a lo que solemos estar acostumbrados, y, en comparación con otras películas de DC, las escenas intensas son menores y es este otro de los puntos que ponemos a consideración, ya que hay momentos en el desarrollo de la historia en que la película se vuelve un poco lenta, para que luego aparezcan nuevamente las escenas de acción que lo hacen de un modo supremo. La culminación para muchos cumple con lo esperado, pero a nosotros nos queda la sensación de que pudo ser mejor… no entraremos en detalles de la trama para no revelar nada.

Lo que más nos ha gustado ha sido el conjunto de las interpretaciones. Muchas veces no esperamos que el talento dramático sea llamativo en este tipo de películas, en los que la atención se ha de centrar en otros aspectos más técnicos y visuales. Pero aquí hay un cuarteto de actores que brillan y creemos que hay que reconocerlo.

Para empezar, Gal Gadot y Chris Pine, que confirman la gran química que tienen cuando aparecen y actúan juntos. En las escenas de esta película da la sensación, verdaderamente, de que han nacido para acompañarse en pantalla. De la misma manera, parece que Gadot nació para encarnar a Wonder Woman, y ahora ya nos cuesta mucho imaginar a este personaje con otro rostro y con otro cuerpo. La elegancia de los movimientos, además de un físico privilegiado, provoca que, incluso cuando está haciendo de Diana, no haya espacio para más en nuestra atención.

También Kristen Wiig ha conseguido deslumbrarnos. Su personaje tiene una evolución muy grande en la película y, desde el inicio en el que sale más recatada, hasta el final en el que se demuestra todo lo contrario, hace un grandísimo trabajo. No vamos a olvidarnos de Pedro Pascal, al que consideramos uno de los grandes actores de los últimos años y que, además, está en un momento dorado. Su sola presencia en el reparto de una película es motivo suficiente para verla, ya que es uno de esos artistas tocados por una mano divina que es capaz de brillar dramáticamente y con personajes que requieren una tremenda exigencia física.

En definitiva, una película que no debes dejar pasar y que resulta perfecta para estas fechas, en las que muchos tienen más tiempo libre o buscan algún plan de ocio que sirva para desconectar.

Wonder Woman 1984 ha sabido mantenerse a la altura de lo que fue la primera entrega y nos deja con ganas de ver más aventuras suyas, siempre que tengan este nivel. Parece que Patty Jenkins ya está pensando en ello, por lo que es un buen comienzo para conseguirlo.


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