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Natalia Calderón para El Observador

El próximo fin de semana, celebramos una fecha muy especial, celebramos al que para muchas es el primer hombre en nuestras vidas, celebramos a papá.

Ser papá va más allá de la biología, del aporte económico. Ser papá es estar presente, acompañar, modelar el tipo de hombre que merezco (en el caso de las mujeres), es modelar el tipo de hombre que anhelo llegar a ser (en el caso de la gran mayoría de varones). Ser papá es una alta responsabilidad de vida, pero trae consigo una recompensa incalculable: amor infinito.

El rol del padre en el desarrollo de los niños cambió con el paso del tiempo. Anteriormente el padre era el proveedor económico de la familia, y la figura de poder y autoridad dentro de la dinámica familiar. Pero la mujer también trabaja, fuera y dentro de casa. El padre tiene que formar parte de la vida cotidiana del hogar y del cuido de los niños.

El padre es una figura de apoyo y seguridad absoluta para el niño. Esa interacción ayudará a que el niño desarrolle una personalidad y confianza en sí mismo, necesaria para adaptarse más adelante al mundo exterior. Ofrecer ese espacio seguro es uno de los roles más importantes del padre en la familia.

Presencia constante

Anteriormente, el padre se limitaba a proveer. Era la figura de autoridad, pero su papel en la dinámica familiar era más que todo externa a la vida diaria del hogar y a la cotidianidad de la vida y desarrollo de los hijos.

Esta visión está cambiando radicalmente. Hoy en día hay más papás involucrados en la crianza activa de sus hijos.

La paternidad es una de las tareas más importantes y retadoras para todo ser humano y por supuesto de las más gratificantes. Estos cambios les dan una gran oportunidad a los padres para crear relaciones cercanas y de verdadera confianza con los hijos, una oportunidad de ser una presencia positiva importante en sus vidas.

Hay que estar muy claros en que no se puede ser padre si no se está allí para los niños, ofreciéndoles atención, cariño, limites, seguridad y cuidados que ellos necesitan y esperan de nosotros. A todos los papás, este es el mejor momento de nuestras vidas para hacer de los hijos grandes hombres y mujeres.

Gracias a todos los papás que están presentes en la vida de sus hijos, a esos padres que aman con un amor incondicional. ¡Feliz día!

Natalia Calderón es Neuropsicopedagoga y Entrenadora Disciplina Positiva
Instagram: @natcela
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Whatsapp: 8443-9206


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