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Francisco Soto para El Observador

Con el transcurrir del tiempo empezaremos a ver en el mercado nuevas iniciativas de negocios, la económica post-pandémica del covid-19 ha iniciado.

Esta será una época de emprendedores por necesidades del consumidor como por oportunidades en el cambio social.

El economista austriaco Joseph Schumpeter consideraba al emprendedor como motor en el desarrollo económico. Y con una marcada función de innovador, poniendo en marcha nuevas formas de hacer.

Pero también identificando cinco maneras de innovación:

  • Nuevo producto
  • Nuevo método de producción
  • Apertura de un nuevo mercado
  • Nueva fuente de suministro
  • Nueva forma de organización industrial. Esto significa personas con competencias laborales idóneas y extraordinarias.

Ser emprendedor no es únicamente una cuestión que afecta a las decisiones personales.

En general el emprendedor desconoce el camino a recorrer, no es consciente de que muchas de las situaciones que se le van a ir presentando son recurrentes.

Otros ya pasaron por estas antes que él, y son comparables a las que han vivido otros miles de emprendedores.

Es importante que el emprendedor sea consciente de esta experiencia, ya que le ayudará a mejorar sus competencias laborales para emprender. El conocimiento de estas experiencias le ayudará a conocer y afrontar las limitaciones personales.

Para afrontar estas limitaciones, en el momento de poner en marcha una iniciativa, resulta decisivo encontrar una lógica y sentido común que lleve a tomar las decisiones acertadas en el momento preciso.

Por ejemplo: tener un buen análisis de mercado, saber rodearse de las personas adecuadas, disponer del tiempo suficiente para poner en marcha la idea, implementar de manera idónea las competencias laborales que lo diferencian.

Capacidades y competencias

Uno de los mayores problemas que afrontan las persona es creer que una buena idea puede llevarlo a ser un emprendedor, pero no es tan fácil.

Todos contamos con capacidades innatas que con el tiempo se vuelven habilidades que facilitan el desarrollo de las competencias laborales.

Entre las capacidades podemos mencionar algunas de forma genérica como: ser capaz de detectar oportunidades, dotar a esas oportunidades en beneficios, innovar y tomar riesgos.

Estas capacidades le facilitaran el desarrollo de habilidades esenciales para alcanzar competencias laborales idóneas para emprender. Entre las habilidades a valorar por un emprendedor están:

Aprendizaje: Debe estar dispuesto adquirir nuevos conocimientos o modificar los antiguos de manera constantes. Los hábitos de consumo, las tendencias económicas y cambios tecnológicos exigen estar más capacitados.

Autocontrol: Saber sacrificar algo hoy por un beneficio mañana, los sacrificios no solo refieren a recursos materiales sino a recursos como tiempo y relaciones. La disciplina es fundamental para emprender ser consistente en alcanzar los objetivos.

Carisma: Comprometerse con sus ideas e iniciativa, pero también comprometer a otros como el personal que labora y la sociedad donde se desarrolla el emprendimiento, esto facilitará alcanzar las metas.

Comunicación: Saber expresar las ideas de forma eficaz es una de las habilidades más importantes de emprender, si la idea es buena, pero se transmite de manera errónea hay pocas posibilidades de que el emprendimiento tenga éxito.

Iniciativa: Demostrar el espíritu emprendedor y ser enérgico, vital para que todos crean en lo que se está haciendo. Las personas requieren ver signos que le den seguridad para confiar.

Toma de decisiones: Saber tomar decisiones adecuadas en el momento óptimo, dejando a un lado emociones externas o internas. Aunque el emprender nace como una idea o sueño al final es un negocio que requiere recursos. Debe saber hasta dónde debe llegar o hasta dónde de cambiar.

Importancia de estas habilidades

El emprendedor debe ser consiente que estas habilidades le ayudarán a mejorar las competencias laborales para poder desarrollar mejor su iniciativa, así como su vida personal.

Las estadísticas indican que el 37% de los emprendimientos no alcanzan a llegar a los cinco años de operación en Costa Rica.

Esto es un dato para tener en cuenta, ya que el fracaso puede surgir por falta de competencias laborales idóneas y no por falta de recursos al momento de emprender.

Si considera que es oportuno emprender en esta época evalúe sus capacidades y habilidades para potenciar sus competencias laborales. En caso de que considere tener una debilidad busque a alguien que le complemente para sacar con éxito el emprendimiento.


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