Yaxun Viquez emociones
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Yaxún Víquez para El Observador

Quiero compartir esta reflexión con ustedes, a propósito de la época.

Esta imagen llega a mí para llenarme de impacto y preocupación. Todos los días en mi consulta atiendo a adolescentes donde el tema de su imagen corporal se convierte en la constante.

Y no me digan que es algo “normal” de la adolescencia, estoy refiriéndome a patologías a situaciones donde la vida se pone en riesgo, anorexia, bulimia, vigorexia, temas de autoestima y suicidio entre otros.

Y entonces llega a mí esta fotografía… Y yo, más que preguntarme por el dónde y quién vende ésto me pregunto: ¿Quiénes la compran?

Y la respuesta es simple… Los adultos. Somos los adultos los que estamos siendo responsables de continuar fomentando estereotipos, patrones insanos, irreales y totalmente alejados a la felicidad.

Yo sé y entiendo que hacemos lo mejor que podemos. Pero por favor, tomernos un minuto frente a un “juguete” y coloquemos un poquito de consciencia sobre el impacto que puede generar. No puede ser tan difícil, y no hablo sólo de la “muñeca” de la imagen, hablo de todos los juegos, electrónicos incluidos a los que muchos niños y niñas son expuestos creando una serie de distorsiones individuales y sociales de las que luego nos quejamos.

Necesitamos dejar de tirar la responsabilidad a los demás y necesitamos asumir control sobre nuestro círculo directo de influencia (aplica para todas las áreas de vida).

La navidad está a la “vuelta de la esquina” y es una época donde muchos padres y madres aprovechan para comprar regalos a sus hijos. Quiero hacerles una invitación hoy.

Analice qué tipo de juguetes está comprando, de que está nutriendo el corazón y el cerebro de su hijo o hija hoy, si empezamos con esta práctica, estoy segura que empezaremos a ver resultados diferentes en nuestra población a nivel emocional/mental.


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