Luis Carlos Fournier, invertir
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Luis Carlos Fournier para El Observador

Mucho hemos escuchado en estos días sobre la calificación de la deuda de Costa Rica por parte de las agencias calificadoras. Unos se preocupan y otros no tanto. La mayoría se pregunta ¿y esto cómo me afecta? En este artículo vamos a hablar sobre el efecto sobre nuestras finanzas de las calificaciones de la deuda.

Empecemos por decir que una agencia calificadora es una empresa privada que analiza las finanzas de países y empresas, y emite su criterio con respecto a la capacidad de pago. De los países toma en cuenta el entorno económico, el nivel de endeudamiento, la política fiscal y monetaria, las decisiones políticas de la administración y el entorno social que vive el país.

Con esta información, aplica su metodología y esta arroja una opinión sobre la capacidad de pago del país. A pesar de lo apasionado que puede ser el debate en torno a la calificación, lo cierto es que el proceso es más técnico que otra cosa.

Se puede comparar con ir a un banco a pedir un préstamo para comprar una casa: el banco va a medir el nivel de nuestros ingresos, el total de nuestros gastos actuales, antes y después de otorgado el préstamos y proyectará cómo se verían nuestras finanzas en el futuro. Si el análisis arroja una situación complicada pues el banco podría reducir el monto del crédito que estamos solicitando, o de proyectarse una situación difícil podría rechazarlo del todo.

Posibilidad de pago de los países

Para el caso de los países, si la agencia considera que el entorno económico se vislumbra complejo, por ejemplo, que la actividad económica no aumente, que los ingresos del Gobierno no crezcan o que los gastos crezcan más que los ingresos, entonces es posible que la nota que se otorgue no sea mayor a la que ya se tiene o que disminuya. Esto quiere decir que la probabilidad de que el país pueda pagar la deuda es menor. No quiere decir que no va a pagar pero sí que el riesgo es mayor.

Es normal que los países recurran a endeudarse para complementar sus ingresos provenientes de los impuestos. Para esto, emiten bonos de deuda que colocan en los mercados financieros.

En la teoría financiera decimos que si invertimos con mayor riesgo esperaríamos una mayor rentabilidad. Entonces, siguiendo este principio, los inversionistas que compren bonos de deuda esperarán una rentabilidad mayor si su riesgo también es mayor. Para lograr colocar los bonos a esos inversionistas el Gobierno tendrá que ofrecerlos a una tasa mayor y este movimiento podría causar un aumento en las tasas de interés y afectar la tasa de nuestros créditos.

Así mismo, las empresas ubicadas en el país que se financian a través de bonos serán calificadas como máximo con la misma nota que tiene el país, lo que aumenta los costos de financiamiento de las compañías. La baja en calificación podría reducir sus ganancias, por lo que el aumento en los precios es una posibilidad afectando a los consumidores.

Los ciudadanos se ven afectados por la calificación menor, pues el Gobierno deberá utilizar más recursos para pagar las tasas más altas que ofrece en su deuda. Estos recursos deberán venir de los impuestos y de los reajustes en el presupuesto, ya sea dejando de hacer obra pública o subiendo los impuestos.

Por lo anterior, es crítico para los países tener niveles de deuda manejables. Esto quiere decir, dentro de los niveles que permitan realizar sus proyectos en pro de los ciudadanos y no aumentar los costos financieros ni comprometer los flujos futuros de ingresos.

Luis Carlos Fournier es administrador de empresas
Correo: [email protected]
Instagram: @luisca72


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