Teatro La Aduana será testigo de la tragedia de “Única mirando al mar”

Escuchar este artículo
Tiempo de Lectura: 5 minutos
Grettel Cedeño (en primer plano) interpreta a Única. (Compañía Nacional de Teatro / El Observador)

De las páginas de un libro al escenario del Teatro de La Aduana. Ese es el recorrido que hace “Única mirando al mar”, la novela de Fernando Contreras Castro que hoy, jueves, es estrenada también como puesta en escena.

Fue el mismo Contreras quien adaptó el texto y conservó lo esencial de aquella historia de vida de Única; la mujer que vive en un relleno sanitario y que no tiene otra opción más que luchar contra el poderoso sistema que los dejó en el abandono a ella, a su esposo y a su hijo .

“Única mirando al mar”, la puesta en escena, tendrá entonces su estreno esta noche, a las 8 p. m., en el Teatro La Aduana Alberto Cañas Escalante; ubicado en avenida 3, barrio Escalante, San José.

Este montaje de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) es dirigido por Jaime Hernández y estará en cartelera hasta el 15 de diciembre, con funciones de jueves a sábado, a las 8 p. m. y domingos, a las 5 p. m.

La esencia de Única

“Hacer esta obra es una gran responsabilidad, primero que todo porque es texto costarricense y al texto costarricense siempre hay que ponerle todo lo que uno sabe.  Además, porque es una obra maravillosa; todos conocemos la novela, es el libro más leído de Costa Rica”, Jaime Hernández, director de “Única mirando al mar”.

  “Él (Fernando Contreras) hizo la esencia de Única, no nos contó la novela.  Por eso, había que crear ese universo de las personas que viven en la basura, de los buzos, de la pobreza, de la miseria, de la falta de chances para salir de ahí, de la crueldad producto de decisiones políticas y sociales (cerrar el relleno sanitario) y de esa gente que todo el mundo olvidó y que nadie ayudó cuando pidió ayuda.  Esa es la historia que espero contar con  todo el drama que tiene”, expresó Jaime Hernández en entrevista con El Observador.

Para encontrar el lenguaje moderno, contemporáneo y ambicioso que propone la adaptación realizada por el autor. Él participó en sesiones de lectura con el equipo de producción, lo que les permitió descubrir la forma en la que el escritor quería ver la obra en el teatro. 

“Encontramos lenguajes, buscamos experimentar, no es un lenguaje realista para nada, tal como se puede apreciar en la escenografía.  No hay ningún realismo como de que veamos el tugurio o veamos la basura, nada de eso”, aseguró Hernández, quien ha sido galardonado con el Premio Nacional de Teatro en cinco ocasiones como mejor director.

Más allá de la realidad

(Compañía Nacional de Teatro / El Observador)

“La obra, que se compone de imágenes, transcurre en el momento en el que Única rememora su historia.  Entonces, desde ahí, ya no es real, por lo que nada de lo que sucede en el escenario podía ser real porque nuestro discurso no era realista, sino que va más allá”, explicó Arturo Campos Solano, asistente de dirección y actor.

Él agregó:  “nosotros nos inspiramos mucho en (Ramón María del) Valle Inclán y el esperpento porque, además, el autor se inspiró en la obra negra de (Francisco) Goya; por lo que hay fealdad, susto, incertidumbre, descontento, estar perdidos, y eso es como un poco lo que queríamos hacer.  El autor no quería que hubiera basura, no quería que fueran signos claros, entonces por eso la escenografía y el vestuario tienen elementos más estéticos que sugieren pero que no son signos de algo”.

Para Grettel Cedeño González, quien da vida a Única Oconitrillo, “la obra plantea cómo los que tienen la mayor capacidad de ayuda, ya sean el gobierno, la Iglesia o  los medios de comunicación, por lo general no están del lado correcto o no apoyan.  Esta obra trata mucho de hacer consciencia en el espectador de que eso pasa, de que está ahí y de que hay que hacer algo”.

“En primer lugar, esta puesta en escena acerca a las personas a la literatura costarricense, al teatro y permite hacer el ejercicio de llevar novelas al escenario. Arturo Campos, asistente de dirección y actor.

“En segundo lugar, rescata una obra cumbre de la literatura costarricense y, en tercer lugar, habla de todo un descontento social y una inconformidad que está a nivel mundial, no solo latinoamericano. Entonces sirve para que la gente pueda encontrar similitudes con lo que sucede hoy, vea la brecha social y qué hacemos nosotros al respecto”, reafirmó Campos Solano.

El desafío más grande: cantar

Este montaje se caracteriza porque tiene partes que son cantadas, lo cual representó un mayor reto para el elenco y la producción. 

Por eso, fue necesario que los actores recibieran lecciones con Arturo Chacón, cantante de ópera, y fueran entrenados por Bernal Villegas, autor de la música de “Única mirando al mar”. 

“Yo tenía canto, pero no para cantar así; entonces José Arturo nos entrenó  aquí (en el Teatro La Aduana) y también entrenábamos por fuera, él nos daba clases.  Hemos trabajado las canciones y creo que es un buen resultado.  Partimos del hecho de que son actores que cantan, no de que somos cantantes de ópera.  De hecho, vamos sin micrófono para que la gente sepa que es nuestra voz”, afirmó Grettel Cedeño.

“Todos nos hemos entregado al proyecto, a sacar esta tarea lo mejor que se puede, para que la disfruten muchísimo.  Todos los compañeros trabajamos siempre en equipo, entonces eso se ve en escena y era necesario justamente para este montaje que hubiera un buen equipo unido”, agregó la protagonista. 

El director de la puesta en escena trabaja en el proyecto desde hace un año; por su parte, los actores empezaron a ensayar oficialmente hace dos meses.

(Compañía Nacional de Teatro / El Observador)

Detalles de “Única mirando al mar”

Elenco:

  • Grettel Cedeño González (Única)
  • Erick Córdoba López (Mondolfo)
  • Arturo Campos Solano (Bacán)
  • Winston Washington Cummings (Oso Carmuco)
  • Carlos Rodríguez Delgado (Sísifo)
  • Marián Li (Llorona)
  • Ana Paula Rivera Villarreal (novia)
  • Gabriel Araya Herrera  (novio)

Equipo de producción: 

  • Diseño de escenografía y utilería:  Francesco Bracci
  • Diseño de luces:  Jody Steiger
  • Diseño de vesuario:  Rolando Trejos
  • Música original: Bernal Villegas Soto
  • Coreografías: Ana Paula Rivera Villarreal
  • Asesoría coreográfica y artística: Jimmy Ortiz
  • Ppreparador vocal: José Arturo Chacón
  • Diseño gráfico: Mariela Richmond
  • Asistente de vestuario: Verónica Quesada
  • Asistente de dirección: Arturo Campos Solano
  • Dirección general y puesta en escena: Jaime Hernández

El precio general de las entradas es de ¢6.000 (general) y de ¢3.000 para adultos mayores y estudiantes.  Reservaciones al teléfono 2257-8305.


Traducir artículo