Luis Carlos Fournier, invertir
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Luis Carlos Fournier para El Observador

Recientemente leí una publicación de Sarah Newcomb, economista del comportamiento de Morningstar, en la que indicaba los 4 principales comportamientos que debemos cambiar para tener éxito en el manejo de nuestras finanzas personales y hoy se los quiero presentar.

  1. No hacer planes para el futuro

Sarah descubrió que la impaciencia es uno de los principales factores que hace que los niveles de deuda aumenten. Aquellas personas que piensan a plazo tienden a ser mejores en el manejo del dinero.

Para corregir esto, ella propone pensar en metas u objetivos específicos. En nuestra última columna les mencionaba la importancia de establecer objetivos financieros y una sugerencia de cómo hacerlo. Para mí, es importante contar con objetivos para poder llevar un mejor control de cómo utilizo mi dinero y, por supuesto, del avance en el alcance de los objetivos.

  1. Realizar compras de “oportunidad”

Si usted compra algo porque está en oferta o con descuento y eso que compró no era algo que estaba buscando o necesitando, usted gastó dinero de forma innecesaria. Según la psicóloga Kit Yarrow, las personas gastan más cuando andan “cazando” ofertas pues se vuelven adictas a la sensación de “estar ganando” y como he aprendido hay cosas que es mejor dejarlas pasar.

Para corregir esto podemos hacer una lista de necesidades y no comprar nada que no esté en la lista. Yo agregaría que podemos, con el tiempo, ir creando un presupuesto y reglas de qué cosas son las que vamos a poner en esa lista.

  1. Pensar que no tenemos poder

Este es muy interesante. Según Sarah existen dos tipos de personas, las que piensan que “ellos crean su propio destino financiero” y las que creen que “mis finanzas las controlan fuerzas externas”. Las primeras personas, independientemente del ingreso, de la educación, de la edad y otros factores son mejores manejando sus finanzas.

No vamos a cambiar nuestro comportamiento si no cambiamos nuestro pensamiento. Así que creamos que “nuestro dinero, nuestras elecciones”. Nadie dijo qué iba a ser fácil y no es imposible.

  1. Gratificación instantánea

En estos tiempos modernos la tecnología nos permite realizar las compras a la velocidad de un click y esto reduce la brecha entre la decisión de compra y el pago.

Tomemos el tiempo necesario para decidir, tal vez, incluso programemos esas compras dentro de un plazo de “enfriamiento”.

Tengo una amiga que va de compras y pone todo en el carrito, ya sea tienda o supermercado, mientras pasea por toda la tienda y justo antes de pagar escoge lo que realmente va a llevar, su tiempo de consideración es el tiempo que pasea por la tienda, otro amigo planifica durante el año sus compras de ropa e incluso de regalos de cumpleaños y de Navidad, no es raro verlo en julio comprando los regalos de diciembre.

Tratemos de cambiar la forma en que nos relacionamos con nuestro dinero para que trabaje para nosotros y no nos consuma. En nuestra próxima columna les voy a hablar un poco de don Ronald Read.


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