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Por: Marianela Arias Lamicq, sexóloga de Durex Centroamérica

El sexting se le llama al envío de mensajes de carácter sexual, erótico o pornográfico por medio de dispositivos móviles o computadoras, es una mezcla de la palabra “sex” y  “texting”.

En tiempos de aislamiento se ha convertido en un aliado más para sentirnos cercanos, pero más allá del nuestras circunstancias actuales el sexting tiene entre nosotros muchísimo más tiempo, y es que es lo natural, conforme nuestra comunicación ha ido migrando a medios virtuales la sexualidad de manera paralela a evolucionado en esta dirección.

Por mucho tiempo se satanizó la práctica, y es que aunque sí presenta ciertos riesgos, es irreal pensar que una pareja que no se encuentre en el mismo espacio y esté comunicándose por medios digitales no se va a sentir tentada de expresar su deseo hacia el otro de la misma forma.

Así que mejor repasemos ciertos conceptos que hacen de la práctica una mejor experiencia.

Confianza. Esta es una práctica que requiere madurez y confianza. Por tanto es preferible compartirlo con una pareja, ya que se conocen mejor los cuidados que tendrá con el contenido erótico enviado, si no conoce bien a la persona también se desconoce sus intenciones y la manera en la cuidará esta información. Así que aunque evidentemente no es una práctica exclusiva para parejas estables, pueden las mismas proporcionar mayor seguridad.

Acuerdos. En el “sexting” como en cualquier otra práctica en el ámbito sexual es vital la comunicación. El comunicar en que estamos de acuerdo, que no permitimos, que esperamos de la otra persona y que acuerdos vamos a respetar en pareja, como cuidados que preceden el riesgo. Por ejemplo el definir que una vez que se divisan las fotografías se van a borrar, o se guardarán en carpetas secretas con clave de acceso; son algunos de los acuerdos que deben dejarse claro antes.

Identidad. Para evitar el reconocimiento en caso de que las fotografías se filtren son aliados los ángulos en los cuales, si se toma la fotografía del cuerpo desnudo (o en ropa interior) no se vea la cara de la persona que envía la fotografía; y viceversa. De esta manera no se podría (ante un robo, un accidente o la divulgación) comprobar de manera ligera quien es el remitente de las mismas.

Nota: utilizar la creatividad y la imaginación. No necesariamente las imágenes más explicitas son las más atractivas, esto depende más del gusto de la pareja (esto ya lo definirá la misma). Fotografías donde se tapen de manera sugerente ciertas partes del cuerpo con alguna sábana, las manos o inclusive la pose en sí, son para algunas personas mucho más excitantes. Así como fotografías en ropa interior, vestido de baño y prendas de ropa que sugieran algo más son también opciones válidas.

Aplicaciones. Existen aplicaciones (como Snapchat o ciertas opciones en Instagram) que están pensadas para compartir este tipo de contenido, ya que el mismo se autodestruye después de haber sido visto, y comunica al usuario si se ha tomado captura de pantalla sin permiso. Son estas excelentes opciones para extermar los cuidados, evitando un desenlace desagradable. De la misma manera aplicaciones tipo “caja fuerte” que guarda el contenido de fotografías y videos a los que únicamente se pueden accesar por medio de contraseña. Estas aplicaciones son aliadas de una práctica más segura. Sin embargo, al igual que las anteriores, no son garantía, pero facilitan la disminución de riesgos; que como casi en todo, están siempre presentes.

Y acá quisiera abrir paréntesis para mencionar un tema que considero igual de relevante:

Porque al final también es vital reconocer algo, ¡somos seres sexuados! Pensar que se va a perder “la dignidad” o cambiar todo un concepto de quienes somos basándonos en nuestras prácticas sexuales íntimas es una visión muy tóxica de una sociedad que condena lo natural basándose en prejuicios de género sin sentido. La desnudez es parte de nuestra naturaleza, el querer compartir con quien nos atrae es normal y la sexualidad es algo que vivimos todos y todas de diversas maneras; así que pretender “amenazar” con compartir este contenido buscando hacer daño solo habla de una persona con una visión muy corta y absurda de la sexualidad, y quienes se escandalizan aliados de una sociedad machista y sumida en un doble discurso sin sentido.

De la misma manera quien no sepa guardar el respeto por un momento de intimidad denota falta de madurez psico-sexual, falta de empatía y una visión de la sexualidad cuestionable…lamentablemente muchas veces cuando son hombres quienes comparten esto tratando “de probar”  a amigos y conocidos “su valía” habla más claro y duro de una evidente inseguridad ante su masculinidad (sin embargo una mujer que comparte este contenido es igualmente reprochable). Así que sea como sea no habla de la persona en las fotos, pero sí habla claro de la persona que las comparte sin consentimiento. Así que ojalá logremos ser más críticos y reflexivos ante este tipo de contenidos.

Porque no se trata de dejar de compartir, de jugar, de explorar y de vivir la sexualidad como lo decidamos, al contrario, es un aliado más del disfrute y la conexión.

Simplemente, y como en todo en la sexualidad: tomar precauciones para que esta siempre sea sinónimo de salud, bienestar y disfrute.

Msc. Marianela Arias Lamicq
Sexóloga de Durex Centroamérica
Instagram: Sexóloga Marianela Arias
Número telefónico para citas: (506) 2282-1663


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